Irán estaría modificando sus tácticas para atacar a los barcos que navegan por el estrecho de Ormuz y prepara una ampliación de sus operaciones hacia otras aguas del Golfo Pérsico, en una estrategia que apunta a mantener elevados los precios del petróleo e influir en las elecciones legislativas de Estados Unidos de noviembre.
Según dos altos funcionarios iraníes citados por la agencia Reuters, los cambios incluirían variaciones en el tipo de ofensivas y en la frecuencia de los ataques contra embarcaciones que Teherán considera que infringen sus restricciones de navegación.
De acuerdo con una de las fuentes, la nueva modalidad habría comenzado a aplicarse hace unos diez días y forma parte de una decisión adoptada al más alto nivel de la dirigencia iraní.
“El objetivo es frustrar los esfuerzos de Estados Unidos y sus aliados para hacer bajar los precios mundiales del petróleo”, declaró uno de los funcionarios a la agencia británica.
Sin embargo, no entregaron detalles operativos de la estrategia, aunque uno de ellos advirtió que las acciones se extenderán más allá del estrecho, hacia el golfo de Omán y otras zonas marítimas de la región, en momentos en que se registra un aumento de los incidentes que afectan al transporte comercial.
Datos de fuentes de seguridad marítima y reportes recibidos por la agencia de operaciones comerciales marítimas del Reino Unido (UKMTO) dan cuenta de al menos cinco episodios durante las últimas 48 horas en las inmediaciones de Ormuz, incluidos ataques con drones contra petroleros y otros barcos mercantes.
El ritmo de los ataques se aproximó al registrado entre el 3 y el 5 de octubre, según información de la Organización Marítima Internacional (OMI).
Embarcaciones pequeñas para localizar objetivos
Uno de los cambios identificados por Washington tendría relación con las labores de vigilancia y selección de blancos.
Un funcionario militar estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, confirmó que la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) comenzó a utilizar pequeñas embarcaciones sin armamento para detectar posibles objetivos, incluidos buques de guerra estadounidenses.

La modalidad habría cobrado importancia después de que los ataques de Estados Unidos destruyeran buena parte de las capacidades de radar iraníes. En ese escenario, las embarcaciones pequeñas permitirían localizar barcos y transmitir sus posiciones a las fuerzas encargadas de ejecutar las ofensivas.
El uso de estos medios se enmarca en las dificultades que enfrenta Irán para desplegar sus lanchas rápidas, luego de que los bombardeos estadounidenses golpearan severamente su capacidad naval. Dicha limitación ha dificultado que Teherán impida el aumento de las exportaciones de petróleo que todavía consiguen atravesar el estrecho.
La nueva estrategia también contemplaría una ampliación geográfica de las operaciones. Análisis de fuentes de seguridad marítima sobre incidentes reportados a UKMTO y a compañías especializadas detectaron ataques contra barcos en sectores más alejados de Ormuz, incluidas aguas frente a las costas de Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
“Estos buques no estarían seguros en ninguna parte, ni siquiera fuera del estrecho de Ormuz”, advirtió uno de los funcionarios iraníes citados por Reuters.
La disputa por el petróleo y las elecciones estadounidenses
La ofensiva marítima también se cruza con la política interna de Estados Unidos. La guerra y su costo, estimado en unos US$3.000 millones mensuales, se han convertido en asuntos de campaña de cara a las elecciones legislativas de noviembre, en las que se definirá el control del Congreso.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha evaluado los próximos pasos frente a Irán, aunque ha dicho que no volverá a atacar antes de los comicios.
Al mismo tiempo, Washington mantiene un bloqueo naval sobre los puertos iraníes y ha ampliado las sanciones económicas para elevar la presión sobre Teherán y forzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto.
Los funcionarios iraníes vincularon expresamente la intensificación de las operaciones con el calendario electoral estadounidense. Una de las fuentes aseguró que Teherán no permitirá que Trump consiga una reducción sostenida de los precios del petróleo antes de la votación.
“Justo cuando crean que están cerca del punto en que los precios van a bajar, los alejaremos de él. Esto es una partida de ajedrez”, afirmó el segundo funcionario.
En ese tenor, advirtieron que el gobierno iraní se encamina a impedir el paso de cualquier embarcación que incumpla las restricciones impuestas por Teherán. “Pronto habrá un cierre completo”, anticipó uno de los funcionarios.





