El encuentro de la Liga de Naciones de la UEFA entre las selecciones de Irlanda y Austria, disputado este jueves en la capital irlandesa en el Aviva Stadium y que terminó con una igualada de 2-2, se vio interrumpido brevemente en dos ocasiones debido a manifestaciones de protesta en apoyo a la causa palestina.
Interrupciones y consignas en el terreno de juego
Desde los momentos previos al silbatazo inicial, la atmósfera alrededor del recinto reflejaba una marcada fricción. Colectivos sociales y organizaciones de activistas se concentraron en las inmediaciones para expresar su rechazo ante la postura de la Federación de Futbol de Irlanda (FAI) respecto a sus próximos compromisos internacionales ante Israel.
La protesta escaló hacia el terreno de juego cuando, al minuto 19, el cuerpo arbitral debió suspender temporalmente las acciones tras el lanzamiento masivo de pelotas de tenis a la cancha. Las esferas llevaban impresa la bandera palestina y la consigna #StopTheGame. Poco después, el personal de contención se vio desbordado cuando un espontáneo invadió el césped portando un estandarte, lo que obligó a una segunda pausa. La policía de Dublín (Gardaí) confirmó la detención de los implicados por alteración del orden público.
El origen del boicot en el futbol irlandés
El malestar social surgió tras la polémica decisión de mantener la doble fecha internacional, ignorando las solicitudes de boicot impulsadas por más de 160 deportistas profesionales de la nación británica. Este clima de descontento ya había tenido un antecedente el domingo previo en Hungría, donde el conjunto de los "Chicos de Verde" desairó la interpretación del himno del combinado israelí y el guardameta Gavin Bazunu abandonó la concentración apelando a motivos éticos.
Crónica deportiva: Irlanda rescata un punto
En el aspecto estrictamente futbolístico, el cuadro de casa dejó escapar una ventaja inicial de dos anotaciones, lograda gracias a un doblete del atacante Troy Parrott durante la primera mitad. El combinado de Austria reaccionó de gran forma en la parte complementaria y selló el resultado definitivo con tantos del mediocampista Alexander Prass y el delantero Michael Gregoritsch, cerrando un episodio sumamente convulso tanto en el plano competitivo como en el social.



