Hasta abril de este año, las isapres encadenaban 53 meses consecutivos en que los cotizantes en su cartera no paraban de caer en una comparación mes contra mes, desde noviembre de 2021. Las fugas mensuales más grandes ocurrieron a fines de 2022 e inicios de 2023, cuando salieron entre 20 mil y 30 mil cotizantes por mes.

Pero en mayo lograron detener la fuga, y ahora llegó el punto de inflexión: las isapres abiertas encadenan cuatro meses sumando cotizantes en su cartera, dando vuelta la tendencia que se vio agudizada por la crisis e incertidumbre que vivió el sector a raíz del fallo de la Corte Suprema por la aplicación de una nueva tabla de factores.

Según revelan las cifras que consolida la Superintendencia de Salud, en mayo se registraron 17.539 contratos suscritos por cotizantes, lo que se compara con los 17.487 desahucios. Esto se traduce en 52 suscripciones netas de desafiliaciones, la primera variación positiva en cuatro años y medio en este indicador que han venido siguiendo de cerca desde la industria.

En junio nuevamente ocurrió lo mismo: hubo 870 suscripciones netas de desafiliaciones, aumentando a 1.703 en julio, y registrando 1.578 en agosto.

Como la cobertura de un nuevo plan de isapre comienzan a regir al mes subsiguiente desde la fecha en que se firma el contrato, el efecto registrado desde mayo en este indicador recién se empezó a reflejar en las cifras efectivas de cotizantes totales del sistema: en julio hubo 525 cotizantes adicionales en la industria y en agosto marcaron 1.397 cotizantes más versus el mes inmediatamente anterior. Ambas constituyen las primeras variaciones positivas en los cotizantes totales que anotan las isapres desde enero de 2022.

De todos modos, la industria está muy lejos de recuperar el nivel de cartera que tenía en octubre de 2019, cuando registraba 3.353.616 afiliados, de los cuales casi 2 millones eran cotizantes. Actualmente tienen 2.419.986 afiliados, de los cuales 1,5 millones son cotizantes. Eso implica que en este periodo perdieron 930 mil afiliados, y de ellos, 470 mil fueron cotizantes.

En revertir dicha situación han estado enfocados los esfuerzos de la industria. De hecho, han reforzado la contratación de vendedores para captar nuevos afiliados y atraer a los que se fueron. Asimismo, han publicado nuevos planes más baratos para intentar atraer más cotizantes a sus carteras. Pero en un desafío que no ha sido fácil en medio del alza del desempleo y los débiles datos económicos del último tiempo, señalan desde el sector.

A juicio del exsuperintendente de Salud, Patricio Fernández, “el aumento de las suscripciones y su reflejo en la cartera efectiva dan cierta consistencia al cambio de tendencia. Mi lectura es que los planes de entrada más accesibles y el menor gasto en licencias (médicas) están favoreciendo la recuperación de cotizantes”.

Fernández estima que “también hay un elemento competitivo que puede influir. Las dificultades para concretar la Modalidad de Cobertura Complementaria (MCC) de Fonasa han postergado una alternativa que podía disputar esa demanda por mejor cobertura en prestadores privados. Eso puede estar dando mayor espacio a las isapres, pero el desafío es aprovecharlo con precios y coberturas sostenibles, y que los beneficios de la competencia lleguen también a quienes llevan años afiliados”.

Las isapres

Según las últimas cifras reportadas por la Superintendencia de Salud de agosto, Esencial es la isapre que logró sumar más cotizantes, con 845 suscripciones netas de desafiliaciones por parte de la aseguradora del Grupo Alemana.

Andrés Guimpert, gerente general de isapre Esencial, asegura que “el crecimiento de nuestra cartera tiene mucho que ver con que las personas están valorando una propuesta distinta. Impulsamos un modelo que busca no solo financiar prestaciones, sino ser un gestor activo en el bienestar de nuestros afiliados”.

En esa línea, explica que en sus planes incorporan “prevención, coordinación con una red de prestadores preferentes y coberturas simples y efectivas; y en los modelos más administrados damos un paso adicional, incorporando médico de cabecera, seguimiento y una mayor coordinación de la atención”.

También afirma que quieren seguir creciendo: “Hoy tenemos cerca de 63 mil beneficiarios y nuestro próximo hito es llegar a los 100 mil. Queremos crecer de manera responsable, sobre la base de un modelo sostenible que nos permita seguir siendo competitivos y ofrecer planes simples, transparentes y con coberturas claras y efectivas”, sostiene Guimpert.

Además, indica que han ampliado su presencia “en otros segmentos, prestadores y regiones. Hoy cerca del 50% de nuestra venta proviene de planes asociados a prestadores como Clínica Dávila, Indisa, Clínica Santa María y nuestra oferta regional. Esa diversificación es parte importante de nuestra estrategia de crecimiento”.

Colmena es la segunda isapre que más cotizantes incorporó en agosto, con 834 suscripciones netas de desafiliaciones. Jaime Sánchez, gerente de ventas de Colmena, detalla que “a agosto de 2026 Colmena ha suscrito 35 mil contratos, un 51% más que en 2025, y suma cinco meses consecutivos con saldo neto positivo entre suscripciones y desafiliaciones, neto que en septiembre superó los mil contratos. El 45% de los nuevos afiliados proviene de Fonasa y el 46% tiene menos de 35 años”.

El ejecutivo de Colmena señala que “este crecimiento refleja el valor de nuestra amplia red de clínicas en convenios libre elección, preferentes, GES y CAEC, y la facilidad de acceso a través de bonos electrónicos en todos los prestadores en convenio y reembolsos en 48 horas”.

Asimismo, Sánchez sostiene que “nuestro foco está en ampliar la oferta de planes y fortalecer la asesoría personalizada, junto con contener los costos de salud mediante mejores condiciones con prestadores, más cirugías paquetizadas y potenciar la prevención. El objetivo es ofrecer coberturas más convenientes, ajustadas a las necesidades de las personas y sus familias”.