El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, ordenó imponer un “cierre general” en Cisjordania ocupada desde el 27 de septiembre y hasta la conclusión de la festividad judía de Sucot, prevista para la noche del próximo 3 de octubre.
“En virtud de esta directriz, no se permitirá la entrada de trabajadores palestinos a los asentamientos de Judea y Samaria durante la festividad de Sucot”, señaló Defensa en un comunicado.
La medida, sin embargo, no impedirá la entrada de trabajadores que desempeñen labores esenciales.

Decisión fue recomendada por Inteligencia del Ejército israelí
Según el comunicado, la determinación de Katz fue adoptada conforme a una recomendación del sector de Inteligencia del Ejército israelí.
La entrada a Israel de trabajadores palestinos que no realizan ocupaciones esenciales se encuentra prohibida desde los ataques liderados por Hamás del 7 de octubre de 2023, por lo que la nueva medida afectará especialmente a quienes trabajan en asentamientos israelíes en Cisjordania, considerados ilegales por el derecho internacional.
Las festividades judías, que comenzaron hace dos semanas con el Año Nuevo, son percibidas por responsables de seguridad israelíes como periodos de mayor tensión y de mayor riesgo de ataques.
Durante las últimas dos semanas se han registrado tres ataques de palestinos contra israelíes, que dejaron a un civil muerto y a un soldado herido en estado grave. Este último es hijo del embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter.

De acuerdo con Naciones Unidas, 41 israelíes, entre civiles e integrantes de las fuerzas de seguridad, han muerto en ataques palestinos o durante operaciones militares israelíes en Cisjordania desde el 7 de octubre de 2023.
En paralelo, según datos de la ONG israelí B’Tselem, las fuerzas y colonos israelíes han causado la muerte de más de 1.100 palestinos en Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Este, desde esa fecha.




