La historiada llave entre Everton y la U, por los octavos de final de la Copa Chile, tuvo doble tanda este domingo. Finalizó con la clasificación de los azules a la ronda de los ocho mejores. En la revancha, con aforo reducido (fueron menos de 20 mil personas) y sin hinchada visitante en el Estadio Nacional, se dio un empate 1-1, que le sirvió. En la siguiente instancia, Deportes Antofagasta aparece en el horizonte.

Los minutos restantes

Luego de la suspensión del duelo del jueves, por los graves hechos de violencia sucedidos en Sausalito, protagonizados fundamentalmente por la barra de la U, utilizando bengalas y bombas de estruendo, la Federación determinó completar lo que faltaba este domingo. Así fue. A puertas cerradas en Ñuñoa, se jugaron ocho minutos más la adición (el elenco del chuncho era “visita”).

En la cancha, pasó poco y nada. Sin mayores inconvenientes, el equipo de Fernando Gago mantuvo el 1-0 de Viña (gol de Lucero). Terminó siendo un pequeño entremés antes de la definición de la llave, que sucedería horas después, en el mismo lugar.

El segundo acto

Segundo acto. Ahora con público en el Estadio Nacional, laicos y ruleteros volvieron al campo. Gago hizo tres cambios respecto a la ida: salieron Marcelo Díaz, Juan Martín Lucero y Nicolás Fernández. Con tres en el fondo, Maxi Guerrero jugó como carrilero izquierdo (Hormazábal estaba en la banda diestra) e ingresó Ignacio Vásquez para acompañar a Vargas en ofensiva.

El primer tiempo fue similar respecto al mismo periodo de Sausalito en el sentido de la superioridad de la U que no se reflejó en el arco rival. Si bien logró ponerse en ventaja antes del entretiempo, lo concreto es que los azules fallaron en la definición, que les hubiera permitido sacar más diferencia y casi sentenciar la eliminatoria.

El equipo de Gago fue intenso en el arranque, con la circulación del balón como herramienta ofensiva. En esa dirección, la presencia de Vásquez destacó. Apareciendo primero por el centro, y posteriormente por los costados, el canterano fue el desequilibrante arriba. Él gestó una chance clara que desperdició Vargas, en los 17′. Turboman se lo perdió en área chica, elevando su remate.

El gol rondaba en la portería de Nacho González. En los 30′, un cabezazo de Nicolás Ramírez da en un poste. Más tarde, en los 41′, la U contó con una doble opción: el 1 ruletero contiene un remate de Guerrero y luego Hormazábal, de primera, la manda al travesaño. Los méritos estaban en los azules para romper la paridad, pero el 1-0 no llegaba. A la larga, mantenía en combate a un Everton que hilaba circuitos a cuentagotas.

Hasta que llegó el gol, en el tiempo agregado. Vásquez, factor en ataque, apareciendo por la derecha, saca un centro y Eduardo Vargas arremetió por el centro para meter un testazo que derribó la resistencia oro y cielo.

El complemento fue distinto. Porque Everton asumió otro rol, uno más propositivo, sabiendo que necesitaba dos goles para igualar la serie. El irregular Javier Altamirano tuvo en sus pies la sentencia, con dos opciones de gol en los 52′, pero en ambas contuvo Nacho González. La visita se metió en la llave porque el espigado Nicolás Montiel puso el 1-1 (56′), con un cabezazo anticipando a Castellón en plena área chica. Dejó dudas la posición del delantero (la Copa Chile no tiene VAR).

El duelo fue entrando en una incertidumbre que no asomaba en absoluto durante los 45′ iniciales. La U, con menos control e intensidad, fue moviendo piezas para renovar energías. Entraron Fernández y Poblete; posteriormente Díaz y Lucero. Everton, sin más remedio, arriesgó más posicionándose en campo rival.

Salvo por un tiro libre de Medina, desviado por Castellón, los ruleteros no generaron grandes chances para convertir. La U terminó sufriendo, pero sacó adelante la tarea y se metió en cuartos de final. Su próximo rival es Antofagasta, que eliminó a Deportes Iquique.