A poco de haber llegado desde Brasil, el excanciller José Miguel Insulza relató en el programa de streaming de La Tercera, Desde la Redacción, su rol como jefe de la misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) en los comicios de ese país en que, a nivel presidencial, Flávio Bolsonaro se impuso con un 47% por sobre el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva (45%), dando paso a un balotaje.
Entrevistado por Rodrigo Álvarez y Alejandro Tapia, el también ex secretario general de la OEA y exsenador socialista remarcó el despliegue de 106 observadores electorales y comentó que el organismo internacional consignará la “polarización” que se observa en la región.
¿Cómo vio la votación, hubo algún problema?
Para cualquiera habría sido una gran sorpresa la tranquilidad y la calma con la que todo el mundo va a votar. Ciento veinticinco millones son los que votaron, en un día, en un sistema de máquinas que son independientes. Usted entra al lugar y firma como acá, nada más que en lugar de pasarle un papel y un lápiz, lo ponen con una máquina en la que usted digita los números de su candidato. Tuvimos una elección en Chile hace poco, en que hubo que poner dos días de votación, porque eran muchos candidatos y muchos cargos por los cuales se votaba. Aquí cada elector tenía que elegir cinco personas y lo hicieron con bastante calma, con bastante tranquilidad.
Como observador electoral, ¿fue una sorpresa que Flávio Bolsonaro pasara a segunda vuelta con la primera mayoría?
Diría que sorprendió bastante porque generalmente empieza a entrar la votación del sur. Se esperaba que partiera ganando Bolsonaro, pero no se esperaba que fuera por tanto. Al final, cuando entró todo el norte, se esperaba que Bolsonaro tuviera una victoria mayor que aquella que tuvo, porque finalmente la diferencia no fue ni del 2%. Creo que el resultado es estrecho y hay que esperar la segunda vuelta.
En Brasil existe voto voluntario en los jóvenes de 16 y 17 años y en los mayores de 70. ¿Bolsonaro y Lula buscarán captar ese voto?
Los jóvenes de esa edad están inscritos y tienen derecho a votar si quieren hacerlo y los mayores de 70 también. Muchos fueron a votar, yo los vi (...). Pienso que las fuentes posibles de votos que tienen los candidatos son: la cantidad de gente que no votó y que podría salir a votar; los que votaron por otros candidatos alternativos y los que votaron en blanco o anularon el voto, que fueron más 5 millones.
La abstención llegó a un 20%. Los candidatos alternativos son otro 7%. Todo eso suma más de 20 millones de votos. Hay un bolsón grande de electores
Hay un bolsón importante. Nosotros vamos a observar igual que la vez anterior en la primera vuelta. Aprovecho para decir otro dato: esta es la mayor misión que ha tenido la OEA nunca.
¿Cuántos observadores eran?
Ciento seis. El anterior récord eran 100. (...). (Había) 100 en Brasil y otros 6 estaban en distintas ciudades que no eran brasileñas: Washington, Nueva York, Lisboa, Londres, Miami y se me escapa una. Había otros lugares en que no teníamos condiciones de poner observadores, como Japón, que hay 88.000 (brasileños) inscritos. Esos son los que yo diría que de alguna manera juegan algún papel, porque a lo mejor ni se interesaron en la primera elección y ahora quieren hacerlo.
¿Cómo ve el futuro el brasileño de a pie?
No sabría responder a eso, pero lo importante es la tranquilidad. Nuestra gente visitó más de 300 sitios y ninguno reportó una queja dura. (Aún así) en los días anteriores los candidatos se decían cosas, se acusaban de cosas e iban a los tribunales de justicia. Hubo bastante judicialización.
¿La segunda vuelta sí puede estar más complicada por lo estrecho de los resultados?
Puede ser que sí, pero todo el mundo partía de la base de que iba a ser peleado y va a seguir siéndolo (...). Esto todavía es una elección en marcha.
¿Qué observan desde la OEA? Da la impresión de que el sistema funciona
El momento más complejo fue cuando se seguían contando (los votos), pero la suma no se subía en la red, (...) se pararon por una hora y media, porque hubo un atochamiento de resultados. (...) Hubo cuestiones en materia de campaña: apuntamos que hubo reclamos a los tribunales de justicia (...). Hay mucha tendencia a presentar reclamos ante la justicia y esto va provocando muchas tendencias en la justicia de entrar en temas que probablemente no deberían participar (...).
¿Cómo ve el giro regional hacia la derecha? Brasil se sumaría a ese grupo de países si se mantiene la tendencia
La segunda parte no la voy a contestar porque sería un pronóstico sobre un candidato que no ha sido elegido todavía. En lo primero, realmente sí hay una polarización. Esa palabra se usa en nuestro informe (de la OEA). Esa polarización se caracteriza en que casi todos los que van ganando, los resultados son muy estrechos. Los resultados de Perú, por ejemplo, fueron definidos por el voto de los extranjeros (...). Mientras se mantenga el sistema internacional de reglas y no siga cada uno haciendo lo que le da la gana, todavía vamos a estar en un buen camino.
¿A qué se refiere el informe de la OEA sobre polarización?
A la realidad...
¿La proyectan de qué manera?
En general, que en las elecciones de la región, que habiendo cada vez más candidatos (...) finalmente esto termina polarizado en dos (...).
¿Cuándo volverá la misión para la segunda vuelta?
Depende de los recursos (...). A propósito de hacer un llamado, en Chile no hay misiones observadoras de la OEA. Chile y Argentina deben ser los únicos dos países que van quedando en América Latina que no admiten observación electoral.




