Si fuiste uno de los miles de niños o adolescentes que entraron a las salas de cine a mediados de la década de 2000 esperando ver una aventura fantástica y terminaste llorando, por fin Josh Hutcherson pide perdón por el trauma generacional causado por El mundo mágico de Terabithia.
El actor de Los juegos del hambre fue el protagonista de una película que prometía ser la siguiente gran franquicia de fantasía al estilo de Las Crónicas de Narnia. Sin embargo, lo que muchos espectadores encontraron al ver fue Bridge to Terabithia (en su idioma original) fue una lección brutal sobre el duelo, la pérdida de la inocencia y lo impredecible de la muerte.
Casi dos décadas después del lanzamiento de la película, el impacto emocional de esta historia sigue tan vivo como el primer día en la memoria colectiva del público. En las redes sociales, es muy común encontrar comentarios de adultos jóvenes que recuerdan la cinta como el origen del primer "trauma cinematográfico" de sus vidas.
Josh Hutcherson pide perdón por el trauma causado por El mundo mágico de Terabithia
En una reciente entrevista sobre sus nuevos proyectos, Josh Hutcherson abordó el resentimiento que millones de fanáticos han guardado hacia El mundo mágico de Terabithia durante casi veinte años.
Hutcherson expresó sus disculpas a quienes sufrieron en las salas de cine por culpa del trauma generado por la película:
Pido disculpas a cualquiera que haya quedado profundamente traumatizado por esa película. No era mi intención romperle el corazón a nadie, simplemente estaba interpretando un guión increíblemente bien escrito sobre la vida real y la pérdida.
El actor admitió que constantemente se encuentra con fanáticos en eventos y reuniones que le recuerdan el dolor sentido al ver el destino de Leslie Burke. Lejos de molestarse, el intérprete comprende la reacción, pues reconoce que el elemento sorpresa fue clave para que el impacto emocional fuera devastador para el público infantil de la época.
El mundo mágico de Terabithia: el primer impacto emocional de toda una generación
El mundo mágico de Terabithia se convirtió en un trauma generacional del mundo del cine; todo comenzó porque Disney y la productora Walden Media promocionaron el largometraje como una cinta de relato fantástico lleno de acción, criaturas voladoras, gigantes mitológicos y castillos en los árboles.
Tras el éxito arrollador de sagas como El Señor de los Anillos, Harry Potter y Las Crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero, las audiencias acudían al cine esperando escapar a mundos mágicos con reglas claras, batallas del bien contra el mal y finales esperanzadores donde los héroes salían victoriosos.
Sin embargo, el momento culminante de El mundo mágico de Terabithia ocurre de manera inesperada y casi fuera de pantalla, lo que incrementó la conmoción de los espectadores. Mientras Jesse acompaña a su profesora de arte (interpretada por Zooey Deschanel) a una excursión a un museo, Leslie decide ir sola al bosque a jugar en su lugar secreto.
Al intentar cruzar el arroyo utilizando la cuerda que solían usar como puente improvisado, la cuerda se rompe, Leslie cae, se golpea la cabeza y se ahoga.
La escena en la que el padre de Jesse le comunica la desgarradora noticia a su hijo es considerada una de las interpretaciones más dolorosas y realistas del cine infantil moderno. La negación inicial de Jesse, seguida de la culpa por no haber invitado a Leslie al museo y la posterior descarga de ira, capturan con precisión devastadora el proceso psicológico del duelo en la niñez.




