"La falta de lectores es preocupante a nivel global, porque estamos en el umbral de la inteligencia artificial. Recientemente se hizo la prueba PISA en 35 países y una de las cosas más trágicas fue no sólo el bajo nivel educativo de quienes presentaron la prueba, sino que muchos de ellos no tienen capacidad lectora”.
Así lo detalló el narrador, cuentista y cronista Juan Villoro en entrevista con los medios de comunicación, luego de concluir la ceremonia de entrega del Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en el Idioma Español 2026.
Y agregó:
Es decir, hay nuevas generaciones a las que se les dificulta el sencillo recurso de leer y acuden a la IA para que les haga resúmenes. Entonces, si nosotros delegamos nuestras capacidades en las máquinas, no vamos a poder competir con ellas. Estamos en un momento de cambio en donde las máquinas se vuelven progresivamente inteligentes y nosotros abdicamos de facultades y nos volvemos progresivamente tontos. La lectura es un recurso de supervivencia y si queremos pertenecer a una especie que tenga pensamiento complejo y que sea capaz de tener ideas por cuenta propia, tenemos que leer libros”, aseveró.
Además, insistió en la necesidad de abordar el tema del presupuesto. “Unos de los problemas más graves que atraviesa el país es que tenemos un endeudamiento enorme y eso ha impedido tener suficiente gasto social. Se han destinado recursos a los programas asistenciales, pero no se destina lo suficiente a lo más importante que es la educación, la cultura, la ciencia y la salud, sobre todo que son los pilares de un gobierno de izquierda”.
Y abundó: “Quienes hemos apoyado estas causas (de izquierda), estamos esperando, desde luego, que se privilegien estos sectores y todos nosotros sabemos que están trabajando con muy poco dinero. Entonces, es un poco absurdo, porque lo que México tiene que ofrecerle al mundo, es principalmente su cultura”.
También expuso que vienen a este país quedan deslumbradas por lugares como Bellas Artes, el muralismo, el Museo de Frida Kahlo, la música mexicana, la gastronomía, que también forma parte de la cultura, y si no cuidamos esto vamos a estar en bancarrota moral como país. Entonces, yo creo que es eso hace falta”.
Y aseguró que “quienes tenemos el privilegio de dedicarnos a la cultura adquirimos una responsabilidad muy grande, que es la de tratar de que también otros puedan acceder a ella. Hay lugares del país donde no hay bibliotecas, donde no hay librerías, donde los libros no llegan”.
Y aunque reconoció que se está haciendo mucho, falta mucho por hacer: “Yo colaboro con el Fondo de Cultura Económica –que dirige Paco Ignacio Taibo II– en todos los programas de libros para niños, con los capacitadores de lectura (y) se está trabajando de con mucha fuerza y con energía, pero todo eso es insuficiente.
Tenemos un país de 130 millones de habitantes, somos la quinta parte de la lengua castellana, la quinta parte del español y entonces deberíamos tener, creo yo, mayor conciencia de la fortaleza cultural e incluso económica que esto representa… Lo que necesitamos es que (el Palacio) Bellas Artes no sea una estación del metro, sino que sea una necesidad cotidiana para todos los mexicanos”, señaló.
¿Un gobierno progresista debe cubrir las necesidades de los ciudadanos? “Yo creo que un gobierno verdaderamente progresista debería cubrir todas estas necesidades. A veces se es ideológicamente de una tendencia, pero en la práctica no apoyas lo que esa tendencia debería apoyar. Yo creo que cualquier gobierno socialdemócrata progresista tiene que tener como prioridad la cultura y la educación.
Eso lo supo muy bien José Vasconcelos cuando creó la SEP, impulsó el muralismo, creó el Colegio Nacional y una serie de instituciones que hasta la fecha marcan la pauta de este país”.
¿Qué observa en el terreno de la crítica? “Tenemos un gran problema porque estamos muy polarizados.Entonces, cuando criticas algo, la gente considera que o no lo criticaste lo suficiente o que eres un traidor por haberlo hecho y parecería que todo es blanco y negro, lo cual nos recuerda la bipolaridad de las redes sociales, donde das un like o te sumas a un linchamiento.
Pero yo creo que el análisis crítico tiene que pasar por una gama de grises. Tú puedes reconocer problemas en una causa política que apoyas y eso no es una traición y al mismo tiempo puedes reconocer virtudes en una causa política que repudias, pero eso tampoco significa que tú te convertiste en alguien diferente”, advirtió.





