El juicio por el asesinato de los surfistas australianos Jake y Callum Robinson y del estadounidense Jack Carter Rhoad entra este jueves en su etapa decisiva, cuando un juez de Baja California escuche los alegatos finales de las partes y determine si los tres hombres acusados son responsables de los homicidios ocurridos en abril de 2024.

La audiencia está programada para las 13:00 horas locales (20:00 GMT). En ella participarán los acusados, sus defensas y los familiares de las víctimas, quienes tendrán la oportunidad de dirigirse al tribunal antes de que se emita el fallo.

Si los tres imputados son declarados culpables, el juez tiene previsto dictar la sentencia correspondiente el viernes. La Fiscalía solicita 150 años de prisión para cada uno.

Los hermanos Robinson, de 30 y 33 años, y Rhoad, de 30, viajaron a Baja California atraídos por las condiciones para practicar surf. Sin embargo, el paseo terminó en un crimen que generó indignación tanto en México como en Australia y Estados Unidos.

De acuerdo con la investigación, los tres fueron sorprendidos por hombres que pretendían robarles. Posteriormente fueron asesinados a balazos.

Los jóvenes fueron reportados como desaparecidos el 27 de abril de 2024. Seis días después, el 3 de mayo, sus cuerpos fueron localizados ocultos en un acantilado. Los tres presentaban impactos de bala en la cabeza.

La Fiscalía identificó a Jesús Gerardo, alias “El Kekas”, como presunto líder del grupo involucrado en el ataque. Su apellido no ha sido difundido por razones jurídicas.

Otro elemento de la investigación fue la participación de su entonces novia, Ary Silva, de 23 años, quien admitió haber instigado el robo y fue condenada en noviembre a 20 años de prisión.

Los padres de los hermanos Robinson hablarán ante el juez

Para los familiares, la audiencia representa el cierre de una larga espera. Martin y Debra Robinson, padres de Jake y Callum, viajaron desde Australia para participar en el proceso como “covíctimas”.

Martin Robinson ya había expresado durante una audiencia celebrada el pasado 8 de septiembre el impacto que tuvo la pérdida de sus hijos.

Es un infierno”.

Y agregó.

Es difícil para un padre perder a un hijo, y nosotros perdimos a dos”.

La madre de Jack Carter Rhoad, Page, y su viuda, Natalie Weirtz, participarán mediante videollamada desde Estados Unidos.

Los familiares de los hermanos Robinson tienen previsto hablar con la prensa después de que eventualmente se conozca la sentencia. Posteriormente viajarán a San Diego para tomar un vuelo de regreso a Australia.

Quiénes eran las víctimas

Más allá del expediente judicial, el caso involucra a tres jóvenes con vidas desarrolladas entre el deporte, sus profesiones y proyectos personales.

Callum Robinson se trasladó a Estados Unidos cuando era estudiante universitario para jugar lacrosse. Su hermano Jake era médico y tenía entre sus aficiones el surf, el básquetbol y la natación.

Por su parte, Jack Carter Rhoad había jugado futbol profesional en Guatemala. Al momento de su muerte estaba comprometido para casarse y tenía una empresa de ropa en San Diego.

Después del asesinato de Jake y Callum, sus familiares crearon una fundación para mantener viva su memoria mediante programas relacionados con el deporte, la superación personal y el desarrollo de jóvenes.