El juez estadounidense William Sullivan fijó una nueva audiencia en el caso de Lindsay Clancy, acusada del asesinato de sus tres hijos, el próximo 2 de noviembre, para tratar la posible desestimación de los cargos, entre otras mociones.
"Soy consciente de lo importante que es resolver este asunto para todas las partes. Mi objetivo es que este caso se juzgue lo antes posible, sin sacrificar los derechos ni la posición de nadie", expresó Sullivan en una vista celebrada en un tribunal de Massachusetts, según informó CNN.
El próximo 2 de noviembre, el juez tendrá que decidir sobre una moción presentada por la defensa para desestimar los cargos por asesinato que pesan sobre Clancy, y en la que alega que la fiscalía no presentó pruebas suficientes para demostrar su culpabilidad.
En la audiencia de hoy, la fiscal adjunta del condado de Plymouth, Shanan Buckingham, aseguró que en el juicio se presentaron numerosas pruebas "que respaldan el hecho de que ella lo hizo", como muestras de ADN o grabaciones de las cámaras de seguridad.
El juez también tiene pendiente decidir sobre otra moción de los abogados sobre un posible interrogatorio al único miembro del jurado que votó a favor de declarar a Clancy culpable, un desacuerdo con el resto de miembros que llevó a que el magistrado declarara nulo el juicio.
La defensa ha solicitado, además, documentos judiciales relativos a una supuesta denuncia de malos tratos por parte de la expareja de este miembro del jurado.
La fiscalía aún no ha manifestado si volverá a juzgar a Clancy y, aunque Sullivan propuso una nueva fecha tentativa para otro juicio, ambas partes prefirieron esperar a que se resuelvan las mociones presentadas.
Por su parte, el abogado defensor Kevin Reddington se refirió a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, en las que dijo que había seguido el caso y que Clancy "hizo una cosa horrible" que "tendrá un precio: una institución mental o la cárcel".
"Muchísimas personas sin conocimientos jurídicos se van por las ramas con todas esas acusaciones horribles de que es un demonio, está poseída y debería ser ejecutada. Y esto viene de políticos, desde el presidente Trump hasta los niveles más bajos", apuntó.
Clancy, una exenfermera de 36 años, fue acusada de estrangular a sus hijos Cora, de 5 años; Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses, en enero de 2023 en su vivienda de Duxbury (Massachusetts), tras lo que intentó suicidarse y quedó parcialmente paralizada.
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