El regreso de las franquicias clásicas de SEGA ha comenzado a materializarse con títulos que buscan revitalizar la época dorada de la marca, como es el caso de Crazy Taxi: World Tour.
Recientemente tuvimos nuestras primeras impresiones de Crazy Taxi: World Tour, la propuesta deja ver una mezcla de dinamismo nostálgico, adiciones mecánicas y ciertas decisiones de diseño que aún necesitan trabajarse.
Aquí tienes tres primeras impresiones del juego:
- Crazy Taxi: World Tour tiene un gameplay accesible
- Crazy Taxi: World Tour va bien en su estética
- Hay cosas que pulir en Crazy Taxi: World Tour
Crazy Taxi: World Tour tiene un gameplay accesible
Empecemos diciendo que Crazy Taxi: World Tour tiene un gameplay accesible, pues conserva la premisa tradicional del arcade; recoger clientes y llevarlos a su destino en el menor tiempo posible esquivando obstáculos a gran velocidad.
Las físicas y el control de los vehículos mantienen un comportamiento fluido y holgado, muy fiel al estilo desenfadado de la franquicia; es decir, no se trata de un simulador si no de algo más arcade.
Por eso mismo los mapas incorporan rutas alternativas, derrapes y aceleradores que premian la toma rápida de decisiones, con caminos divergentes que desafían la habilidad del conductor.
Además de las entregas habituales, también jugamos algunas misiones secundarias, como un reto de derrapes y una carrera en contra de un corredor callejero.

Crazy Taxi: World Tour va bien en su estética
En el plano técnico, Crazy Taxi: World Tour va bien en su estética, la obra destaca por una dirección artística estilizada de estética cartoon con colores vibrantes.
No obstante, el modelado de algunos personajes se siente un poco acartonado y sin mucho chiste, esperamos que esto se cambie en la versión final del juego.
La banda sonora mantiene una potente energía de punk-rock que evoca temas legendarios; de hecho, nos comentaron que la banda sonora era la misma en su mayoría a la del juego original.
Lo cual le da un extra tanto a los nuevos jugadores que vayan a probar la obra, como a veteranos que extrañaban la saga desde hace varios años.

Hay cosas que pulir en Crazy Taxi: World Tour
A pesar de sus aciertos técnicos y mecánicos, aún hay cosas que pulir en Crazy Taxi: World Tour, sobre todo en lo que se refiere a la sensación de “locura” que se pretende.
Pues no parece que haya muchas cosas que cumplan con ese objetivo, ya que nunca tuvimos un sentido de urgencia real para hacer los viajes y la velocidad máxima no transmite una aceleración vertiginosa.
Además de que simplemente puedes ignorar todos los viajes para irte directamente a las misiones de lo que —suponemos— es la campaña principal del juego, en un mapa regular.
Esto hace que algunos trayectos se sientan lentos o desprovistos del caos característico; por lo que esperamos que para el lanzamiento de 2027, se arregle este inconveniente de la obra.






