Juvenal Olmos se sorprende cuando se entera de la muerte de Reinaldo Sánchez. E inmediatamente se apena. El exseleccionador nacional reconoce en el portero a una figura clave en su desarrollo. “En el fondo, es una persona muy importante en mi vida. En la Selección hablamos muchas veces, sobre todo en el inicio. Confió en mi poca experiencia”, sostiene, agradecido de la oportunidad que le brindó de hacerse cargo de la Roja, más allá de los resultados del proceso.
En ese plano, el exjugador de Universidad Católica conoció bien al porteño. “Era un tipo muy equilibrado”, sostiene, a modo de valoración de su personalidad.
El legado
Olmos resalta a El Deportivo cómo partió la idea del principal legado que Sánchez le dejó al balompié nacional: la creación del Canal del Fútbol, que con el tiempo se transformó en el principal soporte económico de la actividad. “Un día me invitó Jorge Claro a su casa para presentarme el proyecto que se llamaba Canal del Fútbol. Me pidió que lo ayudara a tener una reunión con Reinaldo Sánchez y su directiva. Se juntaron. Ahí nace el proyecto”, remarca.
El entrenador y actual comentarista televisivo resalta otra preocupación crucial del porteño. “Retomó las importancia de las divisiones inferiores en la Selección. Congeniamos que se sumaran José Sulantay y Jorge Aravena. Entre nosotros había mucho respeto, era muy receptivo. Le tengo un aprecio especial. Me dio la oportunidad, más allá del éxito o el fracaso. Se arriesgó. Eso lo valoro mucho”, sostiene.

El estilo es un elemento adicional. “Reinaldo era una persona de muchísimo carácter, frontal, pero se podía llevar bien, se podía manejar. Incluso, después de la Selección hablamos. Me preguntaba cosas relacionadas con la formación”, recuerda.
Olmos reclama valoración para la figura del extimonel. “Ha sido poco reconocido en el gran apoyo que hoy tienen todos los clubes. Gracias al CDF los clubes empiezan a tener una renta fija formal y el futbolista empieza a recibir su sueldo cada 30 días. Me quedaría con la obra, con las cosas que generó”, apunta.
La advertencia
También revela una especial observación de Sánchez hacia él. “Me acuerdo perfectamente de que un par de días después del partido con Perú, acá, nos juntamos en un restorán en Valparaíso. Me dijo que tenía que tener cuidado con mi personalidad, porque era humilde perdiendo, pero me ponía prepotente y soberbio cuando ganaba. Eso me quedó grabado. Me lo dijo con aprecio y cariño. Le pegó medio a medio”, rememora.
El resumen va en el mismo sentido. “Dirigir instituciones o hacerlas crecer no es una cosa sencilla. Hay dirigentes y hay empresarios. El era dirigente. Hoy no es un requisito para ser un club ser dirigente. Basta ser un accionista principal, ser bueno para los negocios y comprar acciones. Eso no transforma a una persona en dirigente. Era un tipo de mucho carácter, personalidad, Me quedo con las cosas buenas. Con lo que hizo por el fútbol. Fue un trasgresor”, concluye.





