Los daños sufridos por la infraestructura energética en la región de Kiev tras los últimos bombardeos rusos, especialmente el del jueves, han obligado a las autoridades a llevar a cabo algunos cortes en el suministro eléctrico y de agua, además de interrupciones en el transporte público. Se han visto afectadas cientos de miles de personas en esta ciudad de tres millones de habitantes y en otras localidades de la región.

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