Una grave crisis sanitaria y presuntas omisiones médicas ensombrecen a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Centro Médico Nacional de Occidente del IMSS en Guadalajara, donde padres de familia denuncian la muerte de sus recién nacidos a causa de un brote de la bacteria Klebsiella.
El testimonio de Ignacio Ismael Paredes y su esposa expone la tragedia tras perder a su hijo Elián, quien nació prematuro por tres semanas y requería soporte respiratorio básico. Tras tres días de haber ingresado a la unidad médica, el menor se contagió de la bacteria Klebsiella, lo que le desencadenó fallas multiorgánicas en corazón, pulmones, hígado y riñones, provocándole la muerte el pasado 30 de agosto tras 40 días de hospitalización.
"Nos dijeron que tenían conocimiento del brote, pero ¿cómo es posible si ya llevaba más de medio año? Lo que más nos molestó es que, sabiendo del riesgo, no estaban haciendo absolutamente nada para pararlo", denunció el padre de la víctima.
Según el relato de la familia, las medidas mínimas de asepsia —como el uso obligatorio de cubrebocas, cofia y la prohibición de celulares o alimentos dentro del área neonatal— solo comenzaron a aplicarse de manera estricta después de que interpusieron denuncias penales y quejas ante Derechos Humanos.
Hasta el momento, al menos seis familias más se han sumado al reclamo legal tras perder a sus hijos por cuadros infecciosos similares, exigiendo el castigo a las autoridades responsables, la reparación integral del daño y la clausura inmediata del área neonatal para evitar más pérdidas humanas.




