En pleno ruido electoral por los pactos que se buscan y no se consuman entre las formaciones de izquierda, el Centre d’Estudis d’Opinió de la Generalitat (CEO) aporta argumentos a la estrategia de Gabriel Rufián de aliarse con Podemos y deja al descubierto las posibles debilidades electorales de los Comunes, a mes y medio de las elecciones generales. El CIS catalán apunta que el 43% de quienes votaron a los Comunes en las elecciones generales de 2023 se inclina ahora por ERC (24%) o Podemos (19%), mientras que el espacio de Ada Colau apenas conserva el 36% de sus antiguos apoyos, 11 puntos menos que en el barómetro de julio. Según el sondeo, ERC obtiene entre 10 y 11 diputados en Cataluña (tenía 7 en 2023), mientras que Sumar, la coalición con la que concurrieron Comuns a las últimas generales, cae hasta los 2-3 representantes (7 en 2023). El barómetro, realizado antes del anuncio del adelanto electoral y de los posteriores acuerdos entre partidos, en todo caso, no recoge el impacto de los decretos de vivienda, o de las dificultades para encontrar consensos en Frente Amplio; y ayuda a explicar las reticencias de los republicanos a integrarse en una candidatura más amplia de las izquierdas.

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