La eficacia del conocimiento de las y los expertos en criminología falta en el Estado mexicano; a través de la ciencia y la impartición de sus saberes pueden coadyuvar en la prevención y en la lucha contra el crimen.

No hace falta construir más cárceles para erradicar la corrupción, la violencia, el consumo de drogas, la atención a la salud mental, el desempleo, la falta de oportunidades, y la pobreza en el territorio mexicano. Construir más penales, no garantiza acabar con la violencia.

Las prisiones cumplen una función dentro del sistema de justicia penal, separar a los perpetradores de violencia de la sociedad, pero también existen perpetradores de violencia dentro de los gobiernos que violan derechos humanos.

¿Necesitamos una sociedad que encarcele a más personas o queremos gobernantes capaces de lograr prevenir los delitos?

El desarrollo de la política criminológica en México es indispensable para la prevención de conductas criminógenas, así como antisociales, porque pueden generar inseguridad y aumento de los delitos en la sociedad.

Las y los especialistas en diversas disciplinas como psicólogos, criminólogos, psiquíatras, abogados, aportan conocimientos de la ciencia desde sus trincheras, para coadyuvar en la prevención del delito.

En el sistema penitenciario de México los criminólogos realizan trabajo de perfiles de conductas de las Personas Privadas de la Libertad (PPL), se califican como factores criminógenos.

La escuela psicológica es fundamental en el estudio de la criminología; es una de las disciplinas que ha hecho aportaciones importantes para el estudio de las conductas delictivas o antisociales.

Las políticas públicas que implementan los gobiernos federal, estatal y municipal en materia de salud mental para la prevención de conductas antisociales con la atención psicológica son fundamentales.

Para la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el deporte es la herramienta más poderosa para la prevención de los delitos y el impulso del desarrollo sostenible como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, (UNODC, 2024).

La Escuela Crítica voltea a ver a la criminalidad, cuestiona al sistema penal, las desigualdades sociales, así como el actuar de las y los gobernantes hacia sus gobernados, dejando en evidencia la falta de políticas públicas para la prevención del crimen en diversos sectores de la sociedad, es una falla estructural de las instituciones públicas.

Además, de forma arcaica desde los gobiernos se siguen segmentando a las personas que por su apariencia y contexto familiar pudiesen cometer algún acto delictivo.

El actuar de los políticos convertidos en chapulines -brincando de un cargo a otro-, solo deja de manifiesto su falta de conocimiento e ineficacia para resolver las problemáticas enraizadas en el país; las y los gobernantes no logran el bienestar generalizado para sus gobernados.