Fue uno de los grandes acontecimientos de la 79° edición del Festival de Cannes. Galardonada con el premio a Mejor director, La bola negra causó el entusiasmo del público, la crítica y la industria en general, catapultando a sus realizadores –Javier Calvo y Javier Ambrossi– a la categoría de revelación del cine europeo.

Han pasado cuatro meses y el segundo largometraje de Los Javis (el nombre artístico de la dupla detrás de las series Paquita Salas y Veneno) ha continuado afianzando su lugar en la conversación. Tras obtener los premios que entrega el público en el Festival de Toronto y en el Festival de San Sebastián, ha ganado el impulso necesario para disputarle terreno a los gigantes de Hollywood y promete ser una fuerte candidata en la carrera por los Oscar.

Una de las grandes preguntas que acecha a los espectadores es cuándo se podrá ver en cines en Latinoamérica (en Estados Unidos será distribuida por Netflix, que la estrenará en salas en octubre y en la plataforma en diciembre). Esa incógnita se empieza a despejar en el caso de Chile.

De acuerdo a lo que confirma la organización a Culto, La bola negra será la película de clausura de la 38° edición del Festival Internacional de Cine de Viña del Mar (FICViña), que se desarrollará entre el 23 y el 28 de noviembre. La función se celebrará el sábado 28 en el Teatro Municipal de Viña del Mar y su acceso será gratuito (previa inscripción).

Escrito por Javier Ambrossi, Javier Calvo y Alberto Conejero, es un ambicioso filme que se extiende por 159 minutos y se compone de tres historias ambientadas en 1932, 1937 y 2017.

La primera de ellas sigue a Carlos (Milo Quifes), un joven heredero de una familia de clase alta que debe decidir si contar o mantener en secreto que es homosexual mientras evalúa su ingreso a un casino, cuyo proceso depende de una votación a bolas blancas (por sí) y bolas negras (por no). Luego, en plena Guerra Civil, narra el encuentro entre Sebastián (Guitarricadelafuente), un soldado del bando franquista, y Rafael Rodríguez Rapún (Miguel Bernardeau), prisionero republicano que fue pareja de Federico García Lorca. Y 80 años después, en 2017, un dramaturgo español llamado Alberto (Carlos González) indaga en el pasado de su fallecido abuelo pese a la oposición de su madre (Lola Dueñas).

Francisca Droppelmann, directora ejecutiva del certamen, destaca las implicancias del sólido debut de La bola negra en salas de España, donde se lanzó el pasado viernes 25 y se transformó en el segundo mejor estreno nacional de los últimos diez años en su primer fin de semana en cartelera (recaudó 4,7 millones de euros).

“Detrás de esas cifras vemos a personas que eligieron ir al cine, compartieron una historia y salieron de la sala con ganas de hablar de ella; esa conversación entre la película y el público es lo que más nos importa en FICViña”, señala a Culto, junto con mencionar a Lola Contreras Bustamante, programadora artística del festival, como una pieza clave detrás de las gestiones para contar con el largometraje.

La cinta se basa en la obra que Federico García Lorca dejó inconclusa antes de ser fusilado en 1936 por las fuerzas franquistas. Y también, de acuerdo a lo que han enfatizado Los Javis, se sustenta en La piedra oscura, la obra de Alberto Conejero sobre el encuentro entre Rafael Rodríguez Rapún –el último amor del autor– y un militar ficticio llamado Sebastián.

“García Lorca es el hilo que une las tres historias, aunque no sea necesariamente su protagonista –indica Droppelmann–. La película se acerca a él como artista, como hombre cuya sexualidad desafió las normas de su tiempo y como una figura que sigue evocando la libertad frente a la censura y la violencia; más que contar su vida, se pregunta por aquello de su historia que todavía resuena en otras personas”.

Y sobre la estructura, agrega: “Los relatos transcurren en épocas distintas y, entre uno y otro, cambian el mundo, las palabras con que nombramos nuestros deseos y las posibilidades de vivirlos. Sin embargo, permanecen experiencias que nos resultan cercanas: el miedo al rechazo, la necesidad de amar y el anhelo de no tener que esconderse”.

El filme concluirá una edición de FICViña que será la antesala a la celebración de los 60 años del certamen –en 2027– y que tendrá “un pie en el pasado y la mirada puesta en el futuro”. En ese contexto, la producción de Javier Calvo y Javier Ambrossi cuadra bien con el propósito establecido por el equipo.

“La bola negra nos recuerda que muchas de las libertades que hoy tenemos fueron conquistadas por otras personas y que mantener viva su memoria nos permite comprender mejor nuestro presente. La humanidad, la empatía, el amor y la herencia que atraviesan sus tres historias dialogan profundamente con los temas que FICViña ha querido poner en valor este año”, explica la directora artística.

“Nos emociona que su primera exhibición en Chile ocurra en el Teatro Municipal de Viña del Mar, en una sala donde puedan encontrarse públicos distintos para dejarse conmover y pensar juntos. Queremos que la función cierre el festival, pero que la película siga viva en las conversaciones al salir del teatro”, finaliza.

El estreno comercial del filme en cines chilenos será anunciado próximamente.