Ismael El Mayo Zambada le dijo al periodista Julio Scherer en una entrevista en enero de 2010 para Proceso que “la tierra siempre es buena, el cielo no”. Hasta ese entonces, el líder del Cartel de Sinaloa había sido un fantasma durante casi 50 años. Apenas existían un puñado de fotografías de él y ninguna grabación de video o audio. “Sabe esconderse, sabe huir y se tiene por muy querido entre los hombres y las mujeres donde medio vive y medio muere a salto de mata”, escribió el también escritor mexicano. “Hasta hoy no ha aparecido por ahí un traidor”, citó al Mayo en una reflexión en voz alta para sí mismo. No se puede entender al capo, su enigma y su ruina sin lo que representan sus allegados, sus relaciones, así como la confianza y posterior traición de la familia de su exasociado Joaquín El Chapo Guzmán.

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