La China Polo, la mujer robusta e irreverente que se jactaba de no casarse con nadie, se apartó unos pasos de la multitud. El sábado 19 de septiembre se encontraba en un mercado de Áncash, al norte de Lima, haciendo campaña cuando un medio local le pidió una entrevista al paso. La cámara seguía grabando cuando un hombre se acercó por detrás y le disparó en la cabeza. Susy Ysabel Aponte Polo tenía 43 años, cuatro hijos y era periodista. También aspiraba a convertirse en la nueva gobernadora de Áncash, una región de enorme riqueza minera con profundas brechas sociales. Dirigía un dominical rabioso en redes sociales, donde encadenaba denuncias sin pausa.

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