La detención de Miguel Quetu Sánchez Altamirano, presidente municipal de Juchitán, anuncia una crisis política en el estado de Oaxaca. Ante la probable ingobernabilidad generada por la aprehensión del edil, acusado de vínculos con los grupos dedicados a la extorsión en el municipio, el gobernador Salomón Jara ha anunciado la desaparición de poderes en el municipio, para tomar el control a través de un funcionario designado por su Administración y garantizar la seguridad en el territorio. “La situación requiere decisiones firmes y claridad en la conducción de su gobierno municipal; por esa razón, he instruido al secretario de Gobierno para que solicite formalmente al Congreso del Estado declarar la desaparición del ayuntamiento de Juchitán”, ha informado Jara la mañana de este viernes a través de un mensaje en sus redes sociales. Ocho horas después, el Congreso local ha aprobado por unanimidad la propuesta.

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