Todo aquel que guarda algún afecto, cercanía o cierta buena consideración por la Cuarta Transformación lleva meses mirando hacia el norte con recelo. Desde hace tiempo, desde que fue evidente que la batalla habría de librarse entre Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuellar, estaba claro que ganara quien ganara, en Chihuahua la transformación no llegaría.

Seguir leyendo