Ocho campesinos llevan siete días desaparecidos en Guerrero, producto indirecto del proceso de atomización del crimen en la Costa Grande, al norte de Acapulco. Los campesinos, entre los que hay dos menores de edad, son vecinos del Ejido El Balcón, parte del municipio de Ajuchitlán. Este pueblo limita entre las regiones de la Costa Grande y la Tierra Caliente, bastión, esta última, de La Nueva Familia Michoacana, que en realidad de michoacana no tiene nada. Sus líderes, los hermanos Hurtado, son de la misma Tierra Caliente de Guerrero y reparten su dominio entre este Estado y la zona sur del Estado de México. Los pobladores de El Balcón acusan a la Nueva Familia Michoacana de estar detrás de la desaparición de sus vecinos.

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