Joel René Cárdenas Carrillo, un inmigrante mexicano naturalizado estadounidense que trabaja como soldador y lleva más de 25 años viviendo en Estados Unidos, aprovechó el cumpleaños de su padre para volver a su Estado natal, Colima, después de una larga ausencia. El 12 de agosto, cuando se preparaba para regresar a California, salió a caminar a un cerro y después acudió a un partido de fútbol que se disputó en una cancha de Manzanillo. Pero al salir del juego, mientras conducía su auto, varias patrullas le cerraron el paso. Los policías lo detuvieron, lo golpearon y lo acusaron de robar combustible, una actividad ilegal conocida en México como huachicol. Esta es la versión que proporciona su esposa, Verónica Sánchez.

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