“Hola, buenos días. Soy asistente personal del Licenciado X ¿me regala un minuto de su tiempo?“. Así comenzaban varias de las llamadas, el anzuelo perfectamente estudiado para evitar que les colgaran y proceder con una sarta de artimañas que acabarían ganándose la confianza de la persona al otro lado del teléfono, normalmente un trabajador del Estado. El Licenciado X podía ser cualquier político o funcionario conocido. Desde ministros de la Suprema Corte, gobernadores, presidentes municipales o servidores públicos de la Presidencia de la República u otras dependencias, tanto federales como estatales. Para ser más convincentes, se ayudaban de simuladores de voz hechos con inteligencia artificial para suplantar las identidades de los trabajadores del Gobierno y hacer crecer la presión de la necesidad y urgencia para que un funcionario hiciera un pago haciéndolo creer que era un favor a un político de alto nivel, para operación política o para agilizar un pago. El método les funcionó durante un lustro, gracias a la experiencia del cabeza de familia, que había pasado varios años como funcionario en diferentes instancias públicas en Michoacán. Finalmente, este jueves, el Gabinete de Seguridad ha informado que los autores del engaño —Luis ‘N’, su esposa, sus dos hijos y su escolta— han sido detenidos y vinculados a delitos de extorsión.

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