Debía ser una reunión protocolar, pero terminó en una tensa cita. Jair Bertoni y Mariano Zavala, los emisarios que la FIFA envió al país, se reunieron este jueves con Pablo Milad, presidente de la ANFP; Jorge Yunge, secretario general y candidato a la testera de la sede de Quilín; más los cuatro representantes del Consejo de Presidentes en la Federación de Fútbol de Chile: Cecilia Pérez, Aníbal Mosa, Jorge Uauy (el otro postulante a encabezar la asociación) y Cristian Ogalde.
Los ejecutivos del ente rector del fútbol mundial venían a plantear los ajustes que debían realizarse en el marco de la implementación de los cambios que ordena la nueva ley SADP, pero terminaron siendo testigos de las fricciones que produce el profundo cambio que experimentará el fútbol chileno a partir de las próximas semanas, con una serie de exigencias que pusieron sobre la mesa y que descolocaron a los presentes. La primera de ellas y la más importante: acelerar la separación entre la ANFP y la Federación de Fútbol de Chile (FFCh) para que se concrete a más tardar el 28 de febrero de 2027, cuando buena parte de los clubes esperaba hacerlo en el plazo de 12 meses que establece la nueva ley.
Este nuevo escenario deja en suspenso las elecciones de la ANFP fijadas para el próximo 19 de noviembre, porque ahora el escenario cambia y las reglas del juego se modifican. Hasta antes de la cita de este jueves, estaba claro que Jorge Uauy y Jorge Yunge se disputarían el control de la entidad que gestiona el profesionalismo y también la que gestiona a la selección chilena. Con la arremetida de la FIFA, ahora solo se disputarán la presidencia de la sede de Quilín, ya que el ente rector dejó claro que quien gane las elecciones de noviembre no asumirá la testera de la FFCh.
¿Qué pasa con Pablo Milad? El permiso especial que planteó la FIFA
En ese contexto, una de las principales sorpresas fue el futuro de Pablo Milad. De repente, el curicano se mantendría como presidente de la Federación de Fútbol de Chile (FFCh), un organismo que ha estado relegado históricamente, pero que ahora adquiere vital importancia, fundamentalmente por su relación directa con la Roja.
En este sentido, la FIFA exigió acelerar cuanto antes la separación entre la ANFP y la Federación, una cuestión que sorprendió a los presentes. Al mismo tiempo, el ente rector se abrió a concederle un permiso especial a Pablo Milad para mantenerse como presidente de la Federación más allá del 19 de noviembre próximo con un plazo máximo hasta el 28 de febrero. La idea de la FIFA es que los nuevos estatutos de la Federación chilena, que determinarán cómo se elegirá al nuevo timonel, se aprueben bajo el mandato actual, y no de un nuevo presidente de la ANFP.
La FIFA insistió en que para ellos lo más importante son los estatutos de la Federación. La idea del ente rector es que ese proceso culmine con la elección de una nueva directiva completa de acuerdo a esta nueva carta magna. A juicio de la entidad con sede en Zúrich, esto se ensuciaría si un presidente recién elegido en la ANFP tomara también el mando de la FFCh y, con ellos, liderara la separación entre ambos organismos.
La molestia de Jorge Uauy
La discusión consideró emplazamientos directos a los enviados de Zúrich. Según relatan testigos a El Deportivo, Jorge Uauy fue uno de los más molestos y les señaló a ambos que no compartía las sugerencias y que el fútbol chileno manejaba sus propios tiempos. El presidente de Palestino planteó que se necesita un año para realizar las respectivas adecuaciones, lo que incluye la aprobación de los estatutos y las elecciones de la federación.

Ante esa idea, la Federación Internacional insistió en que se trataba de un tema resuelto y que el fútbol chileno estaba obligado a apegarse a la norma, lo que aumentó más la tensión entre los presentes. Según conocedores de la situación, a Jorge Yunge, quien ya integra la Federación como secretario general, no le desagradó la idea planteada por los agentes.
En ese plano surgió la postura de Aníbal Mosa, en el sentido de que el nuevo seleccionador fuera elegido en forma consensuada y con el respaldo de ambos candidatos al sillón de la ANFP y, por supuesto, del Consejo de Presidentes.
El plazo no es anecdótico. Por estos días, la ANFP sigue abocada a una decisión fundamental para el combinado nacional: la elección del técnico que lo dirigirá en el inicio de las Eliminatorias para el Mundial de 2030. Manuel Pellegrini sigue siendo el principal candidato para asumir ese puesto.
Aunque el formato ni las fechas están definidas, en Quilín han reconocido que esperan llegar a marzo con la decisión tomada. Con la transformación ya en marcha, hay una lectura que parece lógica: independiente de lo que suceda en los comicios de la ANFP, a esas alturas convertida, virtualmente, en una liga, la determinación seguiría en manos de Milad. Eso sí, el curicano ha declarado que la relegará a su sucesor.
En alerta
En la ANFA miran el proceso con atención. En definitiva, porque aspiran a que la separación entre la ANFP y la Federación, una de las causas emblemáticas de la tramitación de la nueva ley, se produzca rápidamente. En la entidad que lidera Justo Álvarez, de hecho, aprueban el cronograma establecido y no se complican con la permanencia de Milad en la testera de la Federación hasta fines de febrero. Por el contrario, lo valoran positivamente.
En la entidad matriz del amateurismo el objetivo es claro: que la separación de las entidades se produzca rápidamente. De hecho, sostienen que los nuevos estatutos federativos deberían estar listos en noviembre, en otro hito clave del proceso. En esas disposiciones residirá otra claridad: la de quienes estarán en condiciones de integrar el directorio de la FFCh.
Hay una certeza fundamental, que, a juicio de esa corporación, emerge de la indicación de la FIFA: que la separación de la ANFP respecto de la Federación no se estire hasta noviembre del próximo año, el plazo máximo establecido por la ley.





