La cancha del Claro Arena volvió a recibir la certificación FIFA Quality Pro, el máximo estándar que entrega el organismo rector del fútbol mundial. La renovación, realizada en agosto y con vigencia por un año, ocurre en medio de la discusión que se instaló en la UC por la cantidad de lesiones que ha sufrido el plantel durante la temporada.
La superficie del recinto de Las Condes fue sometida a las mediciones correspondientes para renovar la validación. El resultado fue favorable para Cruzados: la carpeta FieldTurf Vertex Core 42-13, instalada en agosto de 2025, se encuentra en condiciones que permiten su utilización y no presenta hallazgos que comprometan la seguridad de los jugadores, según la FIFA.
Uno de los elementos revisados fue el shockpad, que mantiene íntegros los 10 milímetros de espesor con los que fue instalado. La fibra, en tanto, conserva sus 42 milímetros originales y, de acuerdo con las mediciones realizadas, la estructura no presenta desgaste.
La mantención también fue revisada durante el proceso de certificación. El programa contempla barrido, malla, descompactadora, vertigroom y cepillos, con una frecuencia mínima de tres veces por semana. El laboratorio certificador de FIFA verificó tanto el equipamiento utilizado como las bitácoras correspondientes y los consideró “conformes”.
La única medición que mostró una desviación durante el año correspondió al relleno de corcho, que en el caso del Claro Arena reemplaza al tradicional caucho de otras canchas de césped sintético. En julio se registró un promedio de 25 milímetros, dos por debajo de los 27 recomendados. En Cruzados explican que se trata de una situación habitual después de un año de utilización y que las lluvias pueden arrastrar parte del corcho hacia los drenajes. Se realizó una descompactación reforzada y se repuso el material. En agosto, el promedio llegó a 29,5 milímetros.

¿Y las lesiones?
La renovación se produce justo cuando la superficie del Claro Arena aparece en la discusión por el número de lesionados en la UC.
La semana pasada, Universidad Católica llegó a los octavos de final de Copa Chile ante Unión La Calera con 15 futbolistas fuera en el partido de ida y 11 en la revancha.
La magnitud de la lista abrió cuestionamientos dentro del club, principalmente respecto del funcionamiento del área médica. La superficie del campo de juego es otro de los elementos que ha sido discutido. La UC utiliza el Claro Arena como escenario para sus partidos, pero también entrena ahí algunas sesiones en la semana.
Dentro del club existen distintas opiniones sobre cuánto puede influir una cancha sintética en las bajas, particularmente considerando que varios de los jugadores afectados han presentado problemas en las rodillas. Sin embargo, hasta ahora no existe un antecedente concreto que permita establecer que las bajas de la temporada sean consecuencia del estado de la superficie. Cruzados defiende las condiciones del campo y sostiene que la certificación de FIFA respalda su estado actual. “La carpeta está en muy buena condición. No hay ningún tipo de hallazgo que comprometan el uso deportivo ni la seguridad de los deportistas”, señala el club.
En paralelo, la UC sostiene que tampoco registra un aumento global en su incidencia de lesiones. Según las cifras entregadas por el club a El Deportivo, entre 2020 y 2025 el promedio fue de 73,5 lesiones por temporada, con 35,5 partidos disputados por año. En la temporada actual, Cruzados contabilizaba 69 lesiones hasta el partido ante Palestino, pero en 45 encuentros. El club sostiene que esos números representan una disminución de 19,5% en la relación entre lesiones y partidos respecto del período anterior. La diferencia, reconoce la institución, está en la cantidad de lesiones que han terminado en cirugía.




