Kim Yo Jong, la hermana del líder norcoreano Kim Jong Un, ha vuelto a repudiar este viernes las acusaciones de Seúl sobre la responsabilidad de su país en las explosiones de minas ocurridas el pasado 21 de septiembre en la Zona Desmilitarizada que separa a las dos Coreas y que provocaron heridas a tres militares surcoreanos, dos de ellos graves.

Una investigación conjunta del Ejército surcoreano y el Comando de las Naciones Unidas (UNC) determinó que las minas fueron colocadas por el Ejército norcoreano en una violación del acuerdo de armisticio firmado en 1953 y puso fin a la guerra de Corea.

Como ya hiciera hace unos días, Kim Yo Jong, considerada una de las figuras más relevantes del Ejecutivo norcoreano, ha vuelto a rechazar estas conclusiones y ha añadido, en sus últimas declaraciones de este viernes, que Corea del Sur está “haciendo el payaso” en relación a todo este incidente.

En su lugar, la directora de departamento de Asuntos Generales del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea, ha instado a Seúl a que pida perdón por lanzar estas acusaciones “infundadas” y reiterado que no hay nada de qué hablar con Seúl: ni sobre esta cuestión, ni sobre los esfuerzos del Gobierno surcoreano para reabrir canales de comunicación.

“Estamos reforzando nuestra frontera para cerrar la puerta a Corea del Sur para siempre”, ha añadido en declaraciones recogidas por la agencia oficial de noticias norcoreana, KCNA.