Un chatbot de IA responde a veces cosas que no son ciertas y que no debería decir: que la llegada a la Luna fue un montaje, que el covid no existe o que los hombres son más listos que las mujeres. Ahora se ve cada vez menos. Pero no porque ya no lo hagan, sino porque sus creadores han sepultado esos comportamientos impropios debajo de una enorme capa de filtros.

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