Para el Gobierno es una reforma que protege la propiedad intelectual y evita que se tergiverse la identidad gubernamental para cometer fraudes; para la oposición, es una puerta abierta a la censura y la criminalización de la parodia. La “Ley antimemes”, aprobada en el Senado y que la próxima semana se discutirá en Cámara de Diputados, abrió una nueva grieta entre el oficialismo y la oposición, y un nuevo debate público sobre la libertad de expresión en México.

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