La Organización de las Naciones Unidas (ONU) informó este martes que las autoridades de Israel realizaron una demolición en Jerusalén que dejó a 69 personas desplazadas, la mayor cifra desde que la organización comenzó a contabilizar estos eventos, en 2009. Además, se señaló que los israelíes no permitieron a los afectados recuperar sus pertenencias desde el edificio donde residían.

“69 palestinos, más de la mitad de ellos niños, han quedado desplazados hoy después de que las autoridades israelíes demolieran los edificios residenciales de la zona de At Tur, en Jerusalén Este”, afirmó en rueda de prensa Stéphane Dujarric, el portavoz del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.

La cifra supone “el mayor número de personas desplazadas en una sola demolición en Jerusalén Este desde que empezamos a llevar registros en 2009”, agregó.

Dujarric, que también señaló que la ONU y sus socios han visitado la zona, y transmitió que las familias que vivían allí “han afirmado que las fuerzas israelíes les habían impedido recuperar sus pertenencias, que han quedado sepultadas bajo los escombros” del que fuera su bloque residencial.

Si bien el portavoz aseguró que los socios de la ONU han evaluado las “necesidades humanitarias inmediatas de la población” y se han cerciorado de que “puedan recibir ayudas para el alquiler” y otras medidas asistenciales, “así como artículos de primera necesidad”, se trata de una situación que va en aumento.

“En lo que va de año, las autoridades israelíes han demolido u obligado a los propietarios a demoler más de 1.800 viviendas palestinas en toda Cisjordania”, resaltó Dujarric.