
El taller es pequeño, no más de cinco metros de largo por tres de ancho. Se ubica al fondo de la casa, en la planta baja. Dentro, las prendas cuelgan de barras flotantes entre mesas con máquinas de coser, fotos de sus diseños y algunos retratos junto a la presidenta de México. De estas paredes color rosa pastel han salido los vestidos y trajes que Claudia Sheinbaum ha usado en momentos icónicos: en el inicio y en el cierre de la campaña presidencial, en su boda con Jesús María Tarriba, en la toma de protesta del 1 de octubre de 2024 (diseñado en conjunto con la artista oaxaqueña Claudia Vásquez Aquino) o en la final del Mundial de fútbol en Nueva Jersey.






