El biministro del Interior y la Segegob, Claudio Alvarado, cerró el lunes con cautela respecto del eventual retiro de la reforma constitucional en materia de seguridad que impulsa el gobierno.

Y este martes, el titular de Seguridad, Martín Arrau, reforzó esa posición: si bien reconoció que la alternativa de bajar la iniciativa está sobre la mesa, aseguró que el Ejecutivo aún está evaluando cuál es el mejor camino para avanzar en las herramientas que busca incorporar al ordenamiento jurídico.

“Nosotros no nos enamoramos de una redacción particular. Lo que nos interesa es tener las herramientas de una mayor segregación y segmentación penitenciaria por parte de Gendarmería, de tener más herramientas para el combate al crimen organizado”, respondió Arrau, al ser consultado este martes por el futuro de la reforma, que contempla, entre otras medidas, un nuevo estado de excepción y restricciones a la entrega de beneficios estatales a condenados por crimen organizado.

Y agregó: “Si es que se potencia una posible indicación o un posible texto ingresado por los senadores, eso implicaría quizás un retiro. Pero estamos a la espera de esa propuesta”.

Las declaraciones del ministro se producen luego de que, el lunes, el presidente de la Comisión de Constitución del Senado, Pedro Araya (PPD); y el timonel del Partido Republicano, Arturo Squella, transmitieran públicamente que el gobierno estaba dispuesto a retirar la iniciativa para dar paso a una nueva propuesta, construida con aportes de legisladores de distintos sectores.

Una señal que, sin embargo, generó incomodidad en el Ejecutivo, donde plantean que algunos senadores se adelantaron a comunicar una decisión que todavía no está plenamente zanjada.

La posibilidad de retirar el proyecto fue conversada ayer, a primera hora, en el Comité de Seguridad de La Moneda, instancia encabezada por el Presidente José Antonio Kast y en la que participan -entre otros- los ministerios del Interior, Seguridad, Justicia y Defensa.

En esa cita se abordó la necesidad de buscar una salida a la tramitación de la reforma, que ha enfrentado reparos técnicos transversales y que, además, había provocado divisiones en el propio oficialismo. El escenario se vio marcado por el asesinato del cabo de Carabineros Cristopher Aguilera, que llevó al Mandatario a insistir en la necesidad de generar acuerdos en materia de seguridad.

El Presidente de la República, José Antonio Kast, asistió a la ceremonia de funeral del cabo segundo de Carabineros de Chile, Cristopher Aguilera.

La alternativa de retirar el texto original para que la Comisión de Constitución del Senado encabece una nueva propuesta, coordinada por Araya, comenzó a tomar fuerza como una fórmula para destrabar la discusión. Con todo, en Palacio insisten en que la decisión dependerá de las características de esa iniciativa y de las herramientas que finalmente se acuerden.

En el Ejecutivo reconocen que esa salida corre con ventaja, pero recalcan que todavía están evaluando todas las variables. Entre ellas, el costo político que podría tener bajar una reforma que el propio Kast ha defendido en más de una ocasión y que constituye uno de los ejes de su agenda de seguridad.

Por lo mismo, en el gobierno buscan evitar que el eventual retiro sea interpretado como una derrota frente a la oposición, en especial luego de que la iniciativa original generara duros cuestionamientos desde distintos sectores.

Consultado directamente sobre esa posibilidad, Arrau descartó esa interpretación y sostuvo que el criterio debe ser la capacidad de avanzar en medidas concretas.

“Avanzar en cualquier ley que le haga bien a Chile en seguridad, por supuesto que no es una derrota. Esas cosas políticas yo creo que hay que superarlas en pos de tener mejores herramientas para darle más seguridad a los chilenos”, afirmó.

La señal que intenta instalar La Moneda es que lo relevante es contar con instrumentos que permitan enfrentar al crimen organizado y mejorar las capacidades de las instituciones, independientemente de quién redacte la propuesta o de la fórmula legislativa que se utilice.

En paralelo, el gobierno ha buscado reforzar el tono de diálogo con la oposición.

Ayer, tras el asesinato del cabo Aguilera, Kast planteó la necesidad de sentarse a conversar -por ejemplo- en una mesa transversal sobre seguridad, en una señal que se sumó a los contactos que La Moneda ha mantenido con los integrantes de la Comisión de Constitución.

En esa línea, Arrau sostuvo que el gobierno ha estado conversando con senadores durante las últimas semanas, entre ellos Andrés Longton (RN), Araya y Paulina Vodanovic (PS), con el objetivo de encontrar espacios de entendimiento.

“Es aunar voluntades, votar ciertas diferencias que hay, en pos de que tengamos mejores herramientas para el combate al crimen organizado, para la regla del uso de la fuerza y tantas otras cosas que el día a día pueden cambiar”, señaló.

El ministro también apuntó a la posibilidad de que un acuerdo en torno a la reforma constitucional permita destrabar otros proyectos de seguridad que el gobierno considera prioritarios.

“Y por mientras, si eso genera que se destrabe el espacio y podamos avanzar en otros proyectos tan importantes que estamos apoyando, bueno, es lo que estamos buscando”, afirmó.