Luis Hermosilla aportó nuevos antecedentes en la investigación por corrupción judicial que lleva la Fiscalía. En su declaración ante la fiscal regional de Valparaíso, Claudia Perivancich, el abogado apuntó al rol de Gabriel Zaliasnik y Samuel Donoso en las conversaciones sobre nombramientos de ministros de corte y sostuvo que el actual embajador de Chile en Israel tenía más acceso que él a magistrados de las cortes de Apelaciones e incluso de la Suprema.
En su declaración, el penalista relató que con Zaliasnik y Donoso conversaban sobre candidatos para asumir cargos judiciales, especialmente en las cortes de Santiago, San Miguel y Valparaíso.
También aludió a un intercambio en que el actual embajador habría planteado que debían tener su propio negocio de nombramientos, en referencia -según la interpretación de Hermosilla- a la conveniencia de intervenir en la designación de jueces y ministros que luego pudieran conocer causas de su interés.
En La Moneda los nuevos antecedentes volvieron a encender las alertas sobre la permanencia de Zaliasnik en Israel.
En el gobierno reconocen “incomodidad” con los flancos que abre el caso y que la situación del diplomático está siendo evaluada a la luz de los nuevos elementos que han aparecido en la investigación.
La inquietud en Palacio es mayor que la que se produjo en junio, cuando se conoció la apertura de una investigación por los chats entre el abogado y Hermosilla. En esa oportunidad, La Moneda monitoreó la situación del embajador, pero ahora los antecedentes conocidos y la declaración del penalista ante la Fiscalía profundizan la vinculación de Zaliasnik con la trama del lobby de los nombramientos judiciales.
Aunque en el Ejecutivo recalcan que existe presunción de inocencia y que corresponde a la justicia esclarecer los hechos, admiten que el caso representa un problema para el gobierno y que ha sido motivo de conversación entre el Presidente y ministros del comité político.
Hasta ahora, según algunas versiones del oficialismo, Zaliasnik no habría sostenido conversaciones con La Moneda por los nuevos antecedentes, sin embargo, otros apuntan a que sí hubo contactos. El lunes, en tanto, el diplomático estuvo pendiente de la interpelación al canciller Francisco Pérez Mackenna en la Cámara de Diputados.
La defensa del embajador
En el entorno de Zaliasnik, en todo caso, descartan que la declaración de Hermosilla haya cambiado sustancialmente su situación. La defensa del diplomático apunta a que los antecedentes sobre su relación con el penalista y las conversaciones que mantuvieron son públicos desde hace tiempo, y que lo nuevo es que Hermosilla haya relatado directamente ante la Fiscalía hechos que ya se conocían a partir de la filtración de sus chats.
En esa línea, sostienen que buena parte de la declaración consistió en que el propio Hermosilla comentara conversaciones de WhatsApp que le fueron exhibidas por los investigadores. Por lo mismo, argumentan que cuando Zaliasnik fue designado embajador esos antecedentes ya eran de conocimiento público y que su situación no ha cambiado desde entonces.
Otro de los elementos que destacan en su entorno es que el Consejo de Defensa del Estado no incluyó a Zaliasnik en la querella que presentó en esta arista.
Uno de los parlamentarios que volvió a exigir la salida del embajador fue el diputado socialista Daniel Manouchehri, querellante en el caso Hermosilla, quien calificó de “impresentable” que el gobierno mantenga a Zaliasnik en el cargo.
“El caso del señor Zaliasnik es realmente impresentable. Es impresentable que este gobierno mantenga al señor Zaliasnik como embajador”, afirmó el parlamentario, quien además cuestionó los motivos del Ejecutivo para sostenerlo en la representación diplomática en Israel.
Desde el oficialismo, en tanto, el presidente del Partido Republicano, senador Arturo Squella, planteó que los nuevos antecedentes deben ser considerados por las autoridades, aunque evitó pronunciarse sobre una eventual remoción del diplomático.
“Sin duda esto y otros elementos siempre los tienen a la vista, me imagino yo, en la Cancillería, en el mismo gobierno a nivel central”, sostuvo.
El senador añadió que una de las lecciones del último tiempo en materia de relaciones internacionales es que “cuando la diplomacia empieza a hacer noticias por otras cosas, obviamente que se prende una señal de alerta”.
Squella dijo confiar en las decisiones que adopten el Ministerio de Relaciones Exteriores y La Moneda, y señaló que los hechos deben ser evaluados en el contexto general de la investigación judicial.
Consultado directamente por las solicitudes de remoción, el senador sostuvo que no se atrevería a llegar tan lejos, pues dijo no conocer los antecedentes de la indagatoria. Sin embargo, insistió en que cuando la diplomacia genera noticias por razones distintas a las misiones que desarrolla, corresponde que el gobierno tome nota de esa señal de alerta.
Una postura distinta expresó el diputado de Renovación Nacional Diego Schalper, quien puso el acento en las atribuciones presidenciales. “Si hay algo en lo que se expresa la separación de poderes del Estado, es en la designación de nuestras representaciones extranjeras”, dijo, agregando que se trata de una facultad exclusiva del Presidente de la República y que corresponde respetarla.
Desde la oposición, el diputado Jaime Mulet también se sumó a las peticiones para que el embajador dé un paso al costado. A su juicio, quienes representan al Estado de Chile en otras naciones no deberían generar problemas al gobierno por situaciones anteriores a su designación.
“Lo mejor sería que el embajador Zaliasnik dé un paso al costado, le facilite las cosas al país y también al Presidente”, afirmó.




