El Ministerio de Transportes puso en marcha un nuevo plan piloto para combatir la evasión en el transporte público de Santiago, iniciativa que contempla la incorporación de 90 agentes en el recorrido 107, entre Peñalolén y Huechuraba.
La medida se implementó debido a los altos niveles de evasión registrados en la Red Movilidad. Durante el primer semestre de 2026, el indicador llegó al 37,4%, mientras que el recorrido 107 alcanzó un 62,7%.
En conversación con La Prueba de ADN, el investigador del CATLEC y académico de la Universidad Católica, Hugo Silva, analizó el alcance de la iniciativa y advirtió que su impacto podría ser limitado, considerando que los nuevos agentes tendrán principalmente un rol preventivo.
“Si se basa solamente en disuadir verbalmente va a tener un impacto, pero no tan grande como una fiscalización propiamente tal”, sostuvo Silva.
En esa línea, el experto explicó que una de las dificultades actuales es la baja probabilidad de ser fiscalizado durante un viaje en bus. Además, destacó que una modificación legal permite que funcionarios municipales, Metro, EFE y operadores del transporte puedan participar en labores de fiscalización.
Silva también apuntó a la necesidad de fortalecer las sanciones para que el no pago tenga consecuencias efectivas. En ese sentido, mencionó las multas y el Registro de Pasajeros Infractores como herramientas que podrían contribuir a reducir la evasión.
El plan piloto tendrá una duración inicial de 30 días, periodo en el que las autoridades evaluarán sus resultados antes de determinar si la estrategia se extiende a otros recorridos.





