Morena y sus aliados del Partido Verde y el Partido del Trabajo han mantenido su alianza legislativa en la Cámara de Diputados para sacar adelante la reforma constitucional que agrega el requisito de nacionalidad única para ser presidente o gobernador. La iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum, enmarcada en su campaña de defensa de la soberanía nacional, ha sido aprobada en lo general y lo particular sin cambio alguno y luego de un largo debate de más de 12 horas. Una vez procesada, se envió al Senado, donde deberá sortear las resistencias del Partido Verde, cuyos votos son indispensables para concluir su aprobación.

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