Habrá quienes consideren que el mejor momento del partido fue la finta de rabona que Lamine Yamal hizo durante el juego entre el Barcelona y el Galatasaray, pero también habrá quienes piensen que la “jugada” más bella del día la hizo al finalizar el partido, con un hermoso gesto a un pequeño niño.

Lamine fue nombrado mejor jugador del partido pese a que en esta ocasión no marcó gol durante el juego, situación que es poco usual en el futbol moderno para alguien que no movió el marcador en 90 minutos.

Pero es que el desempeño del delantero del Barcelona fue tal, que se involucró en dos de los cuatro goles marcador por el equipo blaugrana. Metió un centro preciso para Fermín López marcara el 1-2 y más tarde, con una vistosa finta de rabona, sacó el servicio que terminó en los zapatos de Anthony Gordon, quien anotó el 1-3.

Si alguien dudaba que su desempeño fue suficiente para obtener el nombramiento de mejor jugador del partido, podrían considerar entonces lo que hizo al final del juego. Cuando el silbante había decretado el final y Yamal estrechaba la mano de sus compañeros felicitándolos por la victoria, un pequeño niño de no más de 6 años de edad se le acercó para saludarlo y de paso, pedirle su chaqueta. Sin dudarlo, el 10 del Barcelona le entregó la chamarra.

Festejo en familia

Luego del partidazo de Lamine Yamal, el jugador, recibió en el terreno de juego a su madre, Sheila Ebana, algunos amigos y por qué no, a su novia, Inés García, con quienes celebró el resultado y el reconocimiento que le entregaron como el mejor jugador del partido.