La victoria de George Russell en el Gran Premio de Azerbaiyán (resultado que acorta distancias con Kimi Antonelli en la lucha por el campeonato) quedó eclipsada por un grave incidente provocado por el argentino Franco Colapinto, el cual desató una dura polémica en el paddock de la Fórmula 1.

Transcurría la vuelta 37 en el circuito callejero de Bakú cuando el piloto transandino intentó una maniobra de adelantamiento por el carril interno.

El arriesgado movimiento terminó en una colisión en cadena que dejó fuera de competencia al propio Colapinto, a su compañero en la escudería Alpine, Pierre Gasly, y al británico Lando Norris, privando a este último de sumar puntos clave en la parte alta de la clasificación.

La furia de Norris y el pedido de sanciones

Tras abandonar la carrera, el vigente campeón de la máxima categoría del automovilismo no ocultó su indignación y lanzó duras críticas contra la maniobra del piloto transandino, solicitando una intervención más severa por parte de las autoridades de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).

“Simplemente me sacaron de la carrera. Creo que la FIA debería ser más estricta y empezar a imponer suspensiones por este tipo de cosas. Es una imprudencia por parte de la gente. Cuesta mucho dinero, todas mis piezas nuevas del coche ahora están en la basura”, disparó Norris al finalizar la prueba.

Asimismo, el británico cuestionó la presencia de ciertos competidores en la grilla actual: “La gente debería ser suspendida porque eso no es conducir; algunos pilotos no deberían estar en la Fórmula 1”, sentenció, encendiendo el debate sobre los límites y las eventuales sanciones disciplinarias en el circuito.