Mucho se especuló sobre por qué Morena no difundió inicialmente los resultados de sus encuestas de selección de candidatos: que si hacía trampa, que si cuidaba la reputación de sus aspirantes o que si mantenía un hermetismo llano y defensivo. La válvula de presión reventó ayer y, más a regañadientes que de buen grado, el partido levantó el telón. La cocina —o al menos una parte de ella— quedó a la vista de todos. Radiografía del poder. Retrato no autorizado del partido dentro del partido. La escena resultó esperpéntica. Una luz iluminó la penumbra y de pronto el laberinto cobró sentido.

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