En total, al menos seis han sido las ocasiones en las que hasta ahora el exministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Antonio Ulloa, ha comparecido ante la Fiscalía.

En todas esas ocasiones, el magistrado declaró como imputado ante la fiscal del caso, la persecutora regional de Valparaíso, Claudia Perivancich, quien indaga presuntos delitos de corrupción en el Poder Judicial. En esas mismas instancias, Ulloa ha estado acompañado de su defensa, los defensores penales públicos Sandra Haro y Francisco García.

Este martes La Tercera dio a conocer tres de las seis declaraciones que ha prestado el exmagistrado a las que ahora se suman otros tres testimonios más. Las nuevas comparecencias de Ulloa, a las que también accedió este medio, fueron realizadas el 13, 23 y 31 de julio.

En esas ocasiones, el removido juez -que está en la cuenta regresiva para enfrentar una querella de capítulos- abordó una variedad de temas, pasando de explicar sus criterios para las inhabilidades, el detalle de sus abultados gastos y hasta su relación con otros implicados en el caso, como la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, el conservador de Puente Alto, Sergio Yáber; los abogados Luis Hermosilla, Mario Vargas, Samuel Donoso y Gabriel Zaliasnik o hasta el notario Francisco Leiva.

Las inhabilidades

Al comienzo de su declaración del 13 de julio, Ulloa es consultado por la fiscal Perivancich respecto a las inhabilidades. En este punto, el exministro explicó que “siempre se hablaba de parte, no de abogado. En ese caso, manifesté causales de inhabilidad con casas comerciales y bancos, y por lo tanto, cuando se trata de una persona específica como sería el caso de Hermosilla, Donoso o Vargas, existen las dos posibilidades, de hacerlo en estas inhabilidades genéricas o bien en el momento en que el ministro constata que pueda haber algún tipo de inhabilidad con alguna de las partes”.

En ese sentido, detalló que tras el escándalo del caso Audio, expuso -pese a que no estaba de acuerdo con el criterio jurídico- las inhabilidades con abogados particulares, con quienes mantenía cercanía.

Sobre lo mismo, se le consultó por qué no incluyó en sus inhabilidades a Leiva, Donoso y Zaliasnik: “No los mencioné. Respecto de Donoso y Zaliasnik no tengo con ellos estrecha familiaridad, sin perjuicio de que las causales de inhabilidad son con la parte y no con el abogado. Y con Leiva no correspondía hacerlo de manera genérica, sino que caso a caso, porque no es litigante”.

Respecto a esas relaciones de amistad, a Ulloa se le consultó cómo conoció a dichos abogados. Junto con detallar aquello, relevó que “no viajé al extranjero con Hermosilla, Donoso ni Zaliasnik. Solo he viajado al extranjero con Vargas a Mendoza y con su pareja, y con Yáber a Buenos Aires una vez. Con Vivanco tampoco he viajado al extranjero”.

En esa misma declaración, Ulloa también abordó casos judiciales particulares por los que se le consulta, como es la causa del proceso administrativo en contra del juez Daniel Urrutia. En otras comparecencias, también habló de casos defendidos por Vargas, Donoso, causas como la de Francisco Frei, Sartor, el desafuero del gobernador de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, entre otras.

“Era complicado estar mal con Vivanco”

En la tercera declaración, Ulloa también respondió respecto a sus relaciones de amistad, particularmente sobre Vivanco y su expareja, Gonzalo Migueles.

“Mi relación con Migueles es exclusivamente instrumental o accidental a doña Ángela Vivanco. Lo conocí por ella y me relacionaba con él por ella, independiente que fuera una persona agradable, simpático, que me caía bien, pero yo nunca salí con él, los dos solos, siempre mi relación fue con doña Ángela y con él”, dijo respecto a la expareja de la otrora magistrada.

El tema de Migueles también fue abordado, también, durante la declaración del 23 de julio. En esa ocasión Ulloa se refirió a la contratación de la Migueles en el Conservador de Puente Alto: “Yo nunca supe que Ángela Vivanco le hubiese pedido a Sergio que contratara a su pareja, a quien Sergio conocía desde antes cuando tenía la empresa agrícola en la V Región”.

“En ese tiempo uno no tenía por qué sospechar de alguna situación ilícita de Migueles porque era la pareja de una ministra muy reconocida y siempre había tenido parejas abogados, por lo que Migueles no tenía el perfil de sus antiguas parejas. Migueles era muy simpático, servicial y sumiso con Ángela, pero entiendo que Sergio se sintió con temor reverencial y no es fácil trabajar con la pareja de una ministra de la Corte Suprema. Con el tiempo me he dado cuenta que Gonzalo Migueles se aprovechó de la situación que tenía doña Ángela”.

Respecto a lo mismo, destacó que “yo no sé si ella estaba en conocimiento de lo que hacía su pareja. Si Ángela o Gonzalo hablaron con Sergio sobre la contratación de Gonzalo me hubiera parecido de muy mal gusto que una ministra de Corte Suprema hubiera participado en una conversación de ese tipo, porque Ángela con Sergio no se conocían de antes, para que de entrada estuviera pidiendo trabajo para su pareja. Después sí supe que Sergio había contratado a Gonzalo Migueles”.

“Sergio me contó que había contratado a Gonzalo Migueles como jefe de recursos humanos. Que al principio estaba muy contento con él, me dijo que había funcionado muy bien, pero luego empezó a llegar tarde o derechamente no iba a trabajar (...) Cuando se produjo la remoción de Vivanco, yo le dije a Sergio que no tenía la obligación de mantenerlo contratado, le dije que lo evaluara, sobre todo porque me dijo que estaba fallando”, agregó Ulloa.

Sobre esa situación, sostuvo que, “le dije que lo despidiera porque ya no iba a tener ninguna obligación con Ángela, con la que ya no iba a haber un temor reverencial. Como amigo de Sergio puedo señalar que él le tenía temor reverencial a Ángela, como yo lo tenía también, de hecho, yo participaba en sus charlas para no tener problemas con ella, era complicado estar mal con Vivanco”.

También, en su segunda declaración, habló sobre Vargas. “Yo conocí a Mario como defensor penal público, cómo iba a estar pensando mal de él. Lo mismo que con Ángela Vivanco, yo jamás hubiera pensado que hubiera estado involucrada en algo de esta entidad. Había ensañamiento respecto de su persona en este país, donde se produce más ensañamiento con las mujeres que con los hombres. La única razón por la que me explico que haya caído en esto es por su relación por Gonzalo”, dijo.

La cercanía entre el ministro y el abogado Vargas era tal que, incluso, Vargas iba a ser el padrino del matrimonio de Ulloa en 2023, un compromiso que no se alcanzó a concretar. Según señaló el propio Ulloa, ese rol “demuestra la estrecha familiaridad que tenemos”.

La celebración

En su segunda declaración, el exministro de la Corte de Santiago también aborda, consultado por el Ministerio Público, el proceso para llegar a ese cargo, así como también la celebración que realizó tras ser nombrado ministro del tribunal de alzada capitalino. El evento, que se realizó en el condominio en el que vivía Leiva en La Dehesa, contó con la participación de varios magistrados.

“Invité a Lamberto Cisternas, quien fue con su pareja, a María Teresa Letelier, que también fue y con quienes tenía una amistad gremial. También invité a Diego Simpertigue con su señora, y también fue. También invité a Ángela Vivanco y a Gonzalo Migueles, que también asistieron entre otros como Mario Vargas, Samuel Donoso, Rodrigo Ortúzar, Sergio Yáber, Verónica Sabaj, entre otros”, explicó.

En ese sentido, explicó algunas de las invitaciones. “Mario Vargas lo invité porque era un amigo íntimo mío, quien también me ayudó durante el proceso de nombramiento porque me insistió en reunirme con Luis Hermosilla, hizo gestiones para mi nombramiento”. En el caso de Hermosilla, dijo que lo invitó “porque me había recomendado, había tenido la deferencia de recomendarme, aunque no sé si fue o no su intervención la que determinó mi nombramiento. Aunque una vez Hernán Larraín me comentó que yo había sido designado como ministro de Santiago por mis méritos personales”.

“A Samuel Donoso lo invité por la deferencia de haberme llamado para agradecerme sobre su hermana, y porque encontré gentil que me dijera que me tenía que venir a Santiago a las ligas mayores. En todo caso yo no le pedí ayuda, ni él me la ofreció cuando postulé a Santiago”, agregó.

En el mismo apartado también se le preguntó al ministro por qué invitó a almorzar al restaurante Baco a Vargas, Sabaj, Zaliasnik, Hermosilla y Donoso. Según explicó, y pese a que no se concretó el encuentro, fueron convocados porque “todos ellos de alguna manera me instaron a postular como ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago. Verónica también influyó mucho en mí, porque quería que yo trabajara en la corte con ella. Samuel me hizo el comentario que yo estaba en las ligas mayores. Vargas, Zaliasnik y Donoso querían que me viniera a Santiago, me recomendaron para que postulara a Santiago o San Miguel”.

Posteriormente ahondó respecto al incentivo que de que él llegara a la Corte de Santiago. Según declaró, “No creo que Hermosilla haya tenido interés más que por un asunto ideológico, la posición política del gobierno, lo que no es extraño porque todos los gobiernos nombran a los ministros de su misma posición política. Hernán Larraín dijo que los jueces eran mayormente de izquierda, la tendencia política influye mucho. Samuel Donoso que es de una posición política distinta a la mía creo que me instó a venirme a Santiago por simpatía, porque Samuel fue una persona simpática y agradable por el tema de su hermana. Samuel es bastante introvertido, no es una persona muy sociable y le caí bien. No tenía para qué llamarme y lo hizo; y a mí ese tema me interesaba por un asunto gremial”.

Junto con eso, también se le preguntó a Ulloa por la serie de transferencias que recibió, por ejemplo, de Yáber. Según detalló, él tenía muchos gastos y el conservador de Puente Alto se ofreció a ayudarlo mensualmente con $1 millón para gastos de su hija. Además de eso, sostuvo que recibió depósitos de Leiva por deudas que mantenían mutuamente respecto a gastos particulares.

En esa misma declaración también fue consultado sobre las integraciones de las salas con Sabaj, así como -al igual que en las otras ocasiones- sobre la tramitación de algunas causas en particular.