Desde luego que el decepcionante cometido de la selección uruguaya en el Mundial, eliminada en primera ronda, sin triunfos en un grupo con rivales como Arabia Saudita o Cabo Verde, ha dado de qué hablar. De hecho, supuso el adiós anticipado de Marcelo Bielsa y la llegada de un histórico, Diego Forlán, para intentar sentar las bases del próximo ciclo.
Bajo ese escenario, resulta natural que analistas, futbolistas y referentes del pasado charrúa hayan abierto un debate sobre el proceso que intentó liderar Bielsa, en un esfuerzo por rescatar sus aciertos y fundamentalmente diseccionar sus errores. Ahora, lo que no parece tan natural es que alguien como Ricardo Gareca, quien se estrelló brutalmente con la Roja en las últimas eliminatorias, sea el que lo aconseje.
“El tiempo pasa y nos ponemos grandes. Uno dice que todo tiempo pasado es mejor. Bueno, yo no creo en eso”, soltó de buenas a primeras el “Tigre” en una charla con diario Olé. “El paso del tiempo, en el trabajo sobre el resto de las cosas, la idea es actualizarse y dejar el pasado. Si no lo dejas, nosotros los entrenadores mayores con un recorrido de tantos años…, es importante estar a la altura de nuestros hijos, por ejemplo. Tenemos que entenderlos, adaptarnos a la época, de lo contrario es muy difícil”.
Y a continuación insistió en que, si bien no necesariamente fue lo que ocurrió con Bielsa, el fútbol moderno plantea desafíos, códigos y otras herramientas a los que ellos, como entrenadores, deben adecuarse.
“No digo que Bielsa se haya quedado en eso, porque uno puede seguir los pormenores, pero hay que ver qué pasó. Y Bielsa es un tipo especial, diferente… no me atrevería a juzgar lo que pasó en Montevideo, escuché un poco todo lo que sabemos todos. Pero supongo que todo lo que te estoy diciendo yo, Bielsa lo sabe”.
En definitiva, y para aterrizar el mensaje, Gareca explicó que el principal desafío que tienen por delante no es lograr que los jóvenes se comporten como hacían ellos, sino interpretar de la mejor manera posible el contexto actual, colmado de celulares, redes sociales y otros elementos distractores:
“Estar hoy y saber todo esto que los chicos están con los celulares, con las redes y con todo es una realidad. Tenemos que saber que esto sucede. Hacerlos retroceder en el pasado, porque nosotros tenemos costumbres, yo creo que no. Eso es pretender que ellos se adapten a lo nuestro de hace 40 años, somos nosotros quienes debemos adaptarnos a esta época. Las personas mayores se tienen que adaptar”.





