Chile enfrenta desafíos diversos que dependen de la región donde estés. En la Achs lo vivimos a diario gracias a nuestra presencia a lo largo de todo el país, acompañando a organizaciones y a personas cuyas realidades muchas veces quedan lejos de las conversaciones y decisiones que se toman desde la capital. Esa cercanía nos ha enseñado que -nuestro propósito- hacer de Chile el país que mejor cuida a las y los trabajadores y sus familias exige, antes que nada, entender al país en toda su complejidad y actuar reconociendo esas diferencias.
Con esa convicción nos sumamos a Esto es Chile, una iniciativa de Cadem, Inacap y este diario, que busca escuchar a las regiones en sus propias palabras. Su primera entrega fue un zoom a la región de O’Higgins, con una encuesta aplicada a personas de 33 comunas, y entrega un retrato que merece y requiere ser conocido más allá de la región.
O’Higgins es una región orgullosa de sí misma. El 72% se siente muy o bastante orgulloso de pertenecer a ella, y la tranquilidad, el campo y su gente aparecen como lo más valorado. Dos de cada tres habitantes miran el futuro con optimismo, pero al mismo tiempo, el estudio revela tensiones que no siempre llegan al debate nacional.
La salud es una de ellas. Tener buena salud es la tercera aspiración más mencionada, con 45%, y alcanza 68% entre los mayores de 55 años, sin embargo, solo 36% evalúa bien a consultorios, hospitales y clínicas, y 64% cree que es común tener que salir de la región para atenderse con mejor calidad. En Cardenal Caro, provincia costera y más alejada de los centros urbanos, esa proporción llega a 84% y solo una de cada diez personas valora bien la oferta de salud disponible.
El trabajo es otra. El 71% evalúa mal la situación del empleo en la región, y la mitad de los jóvenes entre 18 y 34 años declara la inestabilidad laboral como su principal temor. No es casualidad que la mayoría recomendaría a un hijo o hija irse a Santiago para trabajar o estudiar, aunque casi todos le aconsejarían volver para formar una familia. La salud mental de esos mismos jóvenes completa el cuadro, con apenas 24% satisfecho con su bienestar emocional.
Estos desafíos requieren la participación de distintos actores, y una primera forma concreta de avanzar es poner estos temas sobre la mesa. Cuando un problema se nombra, se dimensiona y se discute públicamente, gana espacio en las decisiones. Ese es el valor de un proyecto como Esto es Chile: escuchar a quienes no siempre son consultados y generar evidencia que permita a autoridades, empresas y organizaciones tomar mejores decisiones.
El paso siguiente es actuar. Las brechas de acceso a la salud, las oportunidades laborales para los jóvenes o el bienestar emocional de los trabajadores requieren respuestas construidas desde los territorios y con la participación de distintos actores. Chile tiene experiencias exitosas de colaboración público-privada que muestran que es posible acercar soluciones donde más se necesitan. En la Achs queremos seguir aportando desde nuestra experiencia en prevención, salud y cuidado, pero también escuchando mejor a las regiones para que esa experiencia responda efectivamente a sus distintas realidades.
Por Juan Luis Moreno, gerente general de la Achs.






