La superestrella de la NBA, LeBron James, tomó el podio este lunes por primera vez de forma oficial como jugador de los Philadelphia 76ers, luciendo la cuarta camiseta distinta en su legendaria trayectoria profesional y preparándose de lleno para dar inicio a su histórica temporada 24. A diferencia del arranque de la campaña anterior en Los Ángeles, el fantasma del retiro para el máximo anotador de todos los tiempos no parece ser un tema prioritario en su agenda inmediata.

Esta esperada aparición marcó la primera ocasión en la que James se enfrentó de manera directa a los medios de comunicación tras oficializarse su firma con la franquicia del estado de Pensilvania durante la agencia libre de verano. “No voy a hablar sobre el futuro en este momento; me estaría haciendo un flaco favor”, afirmó de forma tajante el alero al poner en marcha el tradicional Media Day de los Sixers en sus instalaciones de entrenamiento ubicadas en Camden, Nueva Jersey.

LeBron James renunció a dinero para jugar con los 76ers

James sorprendió por completo al entorno del basquetbol este año al unirse a la escuadra dirigida por Nick Nurse, aceptando una sustancial rebaja salarial. El jugador de 41 años firmó un acuerdo por el salario mínimo de veterano de dos temporadas y 8 millones de dólares, el cual incluye una opción de jugador para el segundo ciclo competitivo. Al ser cuestionado sobre la longevidad del proyecto, declinó confirmar si este será el último vínculo de su carrera.

Simplemente estoy viviendo el presente, entendiendo que estoy en el año 24... Me gusta estar en el momento y ya veremos qué pasa”, expresó James, quien cumplirá 42 años el próximo diciembre.

El astro de la duela confirmó que evaluó cinco opciones reales en el mercado de pases, pero que la oportunidad de competir junto al pívot estrella Joel Embiid, el base Tyrese Maxey y el recién adquirido Jaylen Brown resultó determinante para inclinarse por el proyecto de Filadelfia.

Con la mira fija en levantar su quinto anillo de campeón, mandó un mensaje contundente sobre la alta exigencia del vestuario: “No dejé a mi familia en Los Ángeles para perder en la segunda ronda de la postemporada. Eso lo sé con total certeza”.