ASUME y la Secretaría de la Defensa Nacional, a través del Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales, unieron esfuerzos para presentar La Seguridad Privada en el Estado Mexicano, un libro que reúne el testimonio de más de 15 empresarios y profesionales que han participado en la evolución de este sector durante las últimas décadas.
El proyecto surgió ante la ausencia de un registro integral sobre el desarrollo de dicha industria, explicó Armando Zúñiga, presidente de ASUME y uno de los autores de la publicación, quien señaló que los participantes aportaron sus propias experiencias para reconstruir distintas etapas de su evolución.
La CONCAMIN fue sede de la presentación de la obra, en la que José Medina Mora, presidente del CCE; Juan José Sierra, presidente de Coparmex, y Alejandro Malagón, presidente de la Confederación, participaron como testigos de honor.
“La seguridad privada es un sector relativamente joven, que ha crecido mucho en los últimos 30 años, pero se ha venido fortaleciendo con el tiempo. Sin embargo, son cuatro décadas de historia de las que podemos hablar y no hay nada documentado”, aseguró Zúñiga.
El contenido aborda sus orígenes, los mecanismos de regulación, los procesos de capacitación y la evolución del perfil de quienes participan en esta actividad.
“Sobre todo se está plasmando la experiencia de más de 15 personas que vivimos el tema de la seguridad privada desde hace 40 años. ¿Cómo fueron los inicios? ¿Quién nos regulaba? La problemática que siempre hemos tenido, cómo nos capacitamos, incluso cómo va evolucionando la gente ”, puntualizó.
Entre las páginas de la publicación destaca la conformación de ASUME, creada hace una década para representar de manera conjunta a las organizaciones vinculadas con la seguridad privada ante autoridades, legisladores y organismos empresariales.
Uno de los momentos que el directivo consideró determinantes fue la modificación del artículo 73 constitucional, mediante la cual la seguridad privada quedó incorporada expresamente al texto constitucional y se facultó al Congreso para expedir una ley general en la materia.
Entre los episodios que aborda la publicación se encuentra la reforma constitucional en materia de seguridad privada, en la que participaron Juanita Guerra Mena y Lucía Trasviña desde la Cámara de Diputados y el Senado, respectivamente.
Otro de los elementos que distingue la iniciativa fue la participación de la Sedena, ya que la elaboración conjunta permitió establecer un espacio de colaboración entre representantes de la iniciativa privada dedicada a la protección y las Fuerzas Armadas.
Nuevos retos para la operación
A lo largo de las últimas décadas, la seguridad privada también amplió sus funciones conforme cambiaron las necesidades de las empresas. A los servicios de vigilancia se sumaron herramientas como los sistemas de videovigilancia, el rastreo satelital, el análisis de video y la ciberseguridad.
Se estima que hoy en día el sector genera casi un millón de empleos a nivel nacional, además de participar en la protección de compañías e instalaciones estratégicas a través de servicios que van desde la presencia física hasta soluciones tecnológicas.
Esta participación también alcanza actividades como la custodia de mercancías en carretera, el traslado de valores y el monitoreo de vehículos. En estos casos, la labor de las empresas privadas tiene límites definidos frente a las atribuciones de las autoridades, explicó el titular de la ASUME.
“La seguridad privada no puede hacer las detenciones y mucho menos cuando ya están dentro de un predio. Ahí es donde tenemos que tener esa guía con la seguridad pública para poder darles la información y que hagan las acciones necesarias”, detalló.
La delimitación de responsabilidades forma parte de otro de los temas que actualmente se encuentran sobre la mesa. Zúñiga explicó que trabajan en la construcción de una propuesta para una ley general de seguridad privada, ante un escenario en el que existen 32 legislaciones estatales, reglamentos municipales y una normativa federal.
El objetivo, explicó, es establecer un marco común que permita generar mayor certidumbre para las compañías y fortalecer aspectos como la capacitación del personal.
A este desafío se suma la transformación de los esquemas laborales. La actividad requiere cobertura permanente, por lo que la falta de personal y la eventual migración hacia jornadas de 40 horas representan retos para la operación.
Más allá de su contenido histórico, La Seguridad Privada en el Estado Mexicano busca convertirse en un punto de referencia para quienes actualmente forman parte de la industria y para las nuevas generaciones que se incorporen a ella.
“Para nosotros es un legado, es algo que vamos a dejar escrito para nuestros hijos, las generaciones que vengan y, sobre todo, motivar a que también se siga escribiendo lo que viene de la historia”, puntualizó el directivo.
La versión digital del libro podrá descargarse de manera gratuita, mientras que la edición física estará disponible a través del Instituto Mexicano de Estudios Superiores de Defensa Nacional. La publicación también será presentada posteriormente en otros espacios, entre ellos la Secretaría de la Defensa Nacional, el Senado y la Cámara de Diputados, además de otros foros cuyas fechas aún están por confirmarse.




