SEÑOR DIRECTOR:

A raíz del reciente reportaje de este medio que describe con claridad la situación actual sobre listas de espera, preocupa observar un quiebre en la tendencia de mejora, con el mayor incremento en tiempos de espera No- GES desde la pandemia.

Si bien pedir mejoras significativas en seis meses de gestión no es realista, vale la pena examinar las posibles causas de dicho deterioro. Podrán haber problemas de gestión, pero la verdad incómoda que no podemos descartar como causa es el recorte presupuestario de 420 mil millones que sufrió el sistema sanitario a inicios de año. A sabiendas de un aumento de las necesidades en salud derivadas del envejecimiento, complejización de la atención médica, y migración histórica a Fonasa, el gobierno del Presidente Boric priorizó expandir el erario sanitario posicionándolo como el ministerio de mayor crecimiento para 2026. El recorte realizado por el Presidente Kast reduce tal aumento a letra muerta, ahogando en escasez a un sistema que, documentadamente, hace más con menos.

El propio ministerio reconoce una mayor actividad productiva, la cual resulta insuficiente ante el flujo creciente de necesidades sanitarias. Consecuentemente, la actividad quirúrgica —la más onerosa— concentra el mayor empeoramiento en sus tiempos de espera. Abordar esta crisis estructural exige ponderar adecuadamente financiamiento, resguardando la salud pública que hoy es la que sostiene el bienestar del 86% de nuestra población.

Bernardo Martorell Guerra

Ex subsecretario de Redes Asistenciales