Cerramos septiembre con otra semana de malas noticias económicas. El miércoles, el Instituto Nacional de Estadísticas dio a conocer una nueva cifra de desempleo: esta alcanzó el 9,6% a nivel nacional para el trimestre junio-agosto de este año, el número más alto en cinco años. Para qué decir cómo esto golpea a las mujeres, cuyo desempleo se empina al 10,3%. Un día después, el jueves, el Banco Central añadió otro ingrediente: un Imacec negativo. En agosto, la economía cayó 1%, su segunda baja consecutiva en 2026 y la sexta del año. ¿La causa? El derrumbe de la minería (cayó 17,4% en 12 meses).

El panorama solo reitera la urgencia que el mal escenario económico le plantea al gobierno. El lunes -justo antes de conocerse la última cifra de desempleo-, el Presidente José Antonio Kast dio a conocer su programa “Chile despega con más pega”, el que pretende movilizar US$1.350 millones y generar más de 100 mil empleos. ¿Llega tarde el gobierno? Es un diagnóstico más que extendido entre políticos y economistas que la administración Kast llegó con un plan claro de reactivación económica de mediano y largo plazo -la Ley de Reconstrucción-, pero que no consideró que también tendría que tomar definiciones para el corto plazo, presionados, además, por la fuerte caída en el respaldo al gobierno que las encuestas han mostrado consecutivamente desde marzo.

En ese entendido, el primer presupuesto de Kast -que anunció en una cadena nacional el miércoles en la noche- entra desde ya desafiado. De partida, porque busca cumplir con la promesa de contener el gasto fiscal (el presidente cifró su crecimiento en un 1,5%) en un escenario que pareciera pedir todo lo contrario para contener la mala racha. Y, en segundo lugar, porque se busca que sea un presupuesto proempleo. Es decir, que priorizando áreas como la Vivienda y las Obras Públicas, reactive el trabajo en el país.

Por otra parte, el gobierno dio señales erráticas respecto de su polémica reforma constitucional de seguridad. Senadores de la Comisión de Constitución aseguraron que La Moneda retiraría la moción, pero desde el comité político se señaló que ello ocurrirá siempre que haya un nuevo proyecto sobre la mesa, el que ya trabajan los senadores Squella (Rep.), Longton (RN) y Araya (PPD). El propio Kast, en tanto, aseguró que no sería una derrota política retirar la iniciativa, que a todas luces ha implicado una sangría política para el Ejecutivo.

Mañana lunes deberíamos conocer el proyecto acordado entre los senadores. Veremos entonces cómo se mueven las piezas en el gobierno y en la oposición.