Dice el artículo 117 de nuestra Constitución, sobre las prohibiciones en los estados:

Los estados no pueden, en ningún caso:

I. Celebrar alianza, tratado o coalición con otro Estado ni con las potencias extranjeras.

No espero que un panista entreguista (pleonasmo) cómo el gobernador Mauricio Kuri de Querétaro sea un experto constitucionalista, pero sí que ejerza su sentido común, si es que lo tiene, antes de tomarse atribuciones que no le corresponder.

Según las notas en medios paleros, la academia, a cuya ceremonia de poner “primera piedra” acudió el embajador y agente de la CIA, Ronald Johnson, será para combatir las “drogas, armas y dinero ilícito” (sic).

Curiosamente, no tenemos información de que Estados Unidos y su régimen hagan lo mismo en su propio territorio, ya que sus cárteles locales mantienen una infraestructura impune a lo largo y ancho de su territorio, capaz de distribuir sustancias ilícitas a sus decenas de millones de adictos y zombies, prácticamente con total impunidad.

Y si hablamos de dinero ilícito, los gringos son expertos en lavado de dinero del narcotráfico, como lo fue el sonado caso de Wachovia, ahora parte de Wells Fargo, banco que se utilizó, según la propia DEA, para lavar cientos, o miles de millones de dólares producto de este tráfico ilícito.

En fin. Hay que voltear a ver casos como los de Brasil y Venezuela para darse cuenta que no hay ayuda “desinteresada” por parte de unos Estados Unidos en retirada en prácticamente todo el resto del mundo... excepto en nuestro continente. No debe pasarse por alto este peligroso precedente sentado por los panistas Campos de Chihuahua y Kuri de Querétaro.