Esa acción, ese contraglobo retrocediendo de espaldas a la pelota, sobre un tipo que mide 1,96, explica muchas cosas. De hecho, tal vez lo explique todo. Donde la inmensa mayoría interpreta una situación cercana al abismo, Carlos Alcaraz divisa un terreno de oportunidades e inventa y maquina a la carrera: ¿por aquí? ¿por allá? ¿o acaso por un costado? ¿Porque no le dará por intentarlo, verdad? ¿Se atreverá? En ese lapso tan corto, el tiempo se congela (para él) y los de enfrente tiemblan. Eso no se aprende. Y allá que va el murciano, convencido y preciso, trazando una parábola tan alta y tan perfecta que sortea la estirada silueta de Taylor Fritz, décimo del mundo, logrando así un maravilloso punto que hace que la visita nocturna de este sábado al O2 —esta vez sí, grada prácticamente llena— haya merecido la pena.
CHEQUIA-UCRANIA, FINAL EN SHENZHEN
La segunda jornada comenzó torcida para los europeos, quienes mandaban gracias al 3-1 del día anterior y se vieron con un 3-5 adverso. Sin embargo, la aportación individual de Alcaraz y del dobles Zverev-Ruud en el último turno (6-5 y 7-6(7) a Bublik-Nakashima) restableció la superioridad.
No obstante, el 7-5 en el global deja todo abierto para el broche, que comenzará a las 13.00 (RTVE Play y Eurosport) y lo decidirá todo. El Resto del Mundo se impuso en tres de las cuatro últimas ediciones, aunque Europa domina el palmarés por 5-3.
Por otra parte, este sábado se decidió en Shenzhen la segunda finalista de la Billie Jean King Cup. Contra todo pronóstico, será Ucrania quien se mida este domingo (desde las 11.00, RTVE Play) a la República Checa. El equipo liderado por Elena Svitolina batió por 2-0 a Italia, campeona los dos últimos años.





