El sexenio de Andrés Manuel López Obrador terminó en septiembre de 2024 con una enorme crisis de violencia en Sinaloa, de la que él responsabilizaba a Estados Unidos. Un par de meses antes, el mítico capo Ismael El Mayo Zambada, líder del Cartel de Sinaloa, había sido capturado por Washington en extrañas circunstancias. Los detalles se han ido conociendo a cuentagotas, aunque desde el comienzo Zambada aseguró que había sido secuestrado. En los trozos de relatos hay una constante y una variable. La constante es que Los Chapitos, la facción del cartel dirigida por los hijos de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, traicionaron a Zambada, antiguo socio de su padre, para entregarlo a EE UU contra su voluntad, buscando beneficios con la justicia de ese país. La variable sigue siendo qué tanto se implicó Washington en la planeación de un operativo secreto en México que ha causado una espiral de violencia.

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