A pesar de que todos los focos estaban puestos en el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y en Flávio Bolsonaro, en las elecciones que celebró Brasil este domingo había más candidatos: un puñado de representantes conservadores, en el arco que va del centro-derecha al liberalismo más radical, que intentaron, sin éxito, presentarse como alternativa. Entre todos sumaron nueve millones de votos (menos del 8% del total), pero de cara a la segunda vuelta a dónde vayan esos apoyos puede ser clave para decidir el futuro presidente. De momento, ellos ya han dicho que se mantendrán neutrales. Lo que hagan sus votantes es otra cosa. La tendencia más probable es que voten a Flávio Bolsonaro, que voten nulo o que no voten.

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