La situación de los jóvenes ninis en Chile —aquellos que no estudian ni participan del mercado formal— alcanza su nivel más crítico de los últimos años, con más del 21% de la población entre 25 y 34 años en esta condición.

Los hallazgos del último Barómetro Laboral y Previsional, publicado por el Centro de Investigación de Empresa y Sociedad de la Universidad del Desarrollo (CIES-UDD) en conjunto con la Asociación de AFP, desmitifican el supuesto desinterés de este segmento sociodemográfico por generar ingresos.

Daniela Leitch, directora ejecutiva del organismo académico, explicó que un 41% de estos adultos jóvenes figura derechamente en calidad de cesante. “Aunque no trabajen, están buscando un trabajo, pero no lo encuentran”, aseguró la investigadora, descartando la caricatura tradicional sobre la falta de voluntad para ejercer funciones remuneradas o perfeccionarse.

El 59% restante permanece en la inactividad estadística, marginándose por completo de la búsqueda de vacantes. No obstante, los datos demuestran que la principal causa de este alejamiento responde a las labores de cuidado familiar permanente en los hogares.

Estas tareas no pagadas recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres, reduciendo dramáticamente sus posibilidades reales de incorporarse al ecosistema laboral.